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Foto: Archivo

Primera Línea/Fabio Fuentes

 
| 09 de febrero de 2017 | 8:48
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El gobernador Graco Ramírez acudió al congreso del estado a entregar el cuarto informe de resultados (antes le decían de gobierno para conocer la situación que guarda la administración pública) detrás de una muralla de policías.

 

Con oposición raquítica y mayoría abrumadora después de las adhesiones al PRD, para el mandatario morelense significó dócil trámite la entrega del documento que como todo gobernador busca glorificar en contraposición al sentir ciudadando.

 

El maximato morelense tiene bajo yugo al poder judicial, congreso, presidencias municipales y organismos sobre rendición de cuentas. No obstante ese escenario “ideal” de absolutismo causa desaprobación federal.

 

En la Secretaría de Gobernación observan cuanto sucede en la entidad porque el propio Ramírez desgastó el trato hacia la federación con acciones fuera de proporción y declarciones desafiantes.

 

En el seno de Bucareli cayó como hiel que el mandatario de Morelos al frente de la Conferencia Nacional de Gobernadores pidiera la desaparición de delegados federales en los estados.

 

Deja de ser casualidad en consecuencia que ninguna de las delegaciones estuvo presente en el Informe de gobierno incluida la coordinadora de todas: Gobernación. Se desconoce si fueron invitadas.

 

La oficina de Osorio Chong coordina en todos los estados a las delegaciones federales y significa un aparato de funcionarios con diversas carteras precisamente para controlar la política interna.

 

De tajo ahondó Graco la ya sentida molestia de los hombres de la federación e incluso como cabeza de la CONAGO recibió desaire del secretario de Hacienda, José Antonio Meade, a quien pretendió emplazar un par de veces por el gasolinazo a inicio de año.

 

Meade ignoró los citarorios de Graco, recibió a una comisión de gobernadores cuando dispuso y en las condiciones bajo las cuales decidió para refrendarles que el alza al combustible quedaba igual.

 

En contrarrespuesta Graco se negó a firmar a nombre de la CONAGO el acuerdo de fortalecimiento económico que propuso el Presidente Enrique Peña Nieto en el intento de mitigar las revueltas por el gasolinazo.

 

El gobernador morelense justificó la negativa bajo señalamiento de que el documento no les fue turnado para revisión con suficiente antelación y quitó apoyo incondicional al Ejecutuvo federal.

 

Para Gobernación rompió lanzas el hijastro de Graco Ramírez y cabeza del PRD local, Rodrigo Gayosso, cuando acudió en diciembre pasado a Televisa con Carlos Loret de Mola para acusar en cadena nacional al secretario Miguel Angel Osorio Chong de estár detrás del apoyo al presidente municipal de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco.

 

Está sobradamente documentada la obsesión del régimen morelense por quitar de la alcaldía de Cuernavaca a Cuauhtémoc Blanco con una tercia de embates ya sometidos en amparos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

 

En la frustración de no lograr el cometido pese a dispendios onerosos así como tráfico de influencias hacia el Tribunal Superior de Justicia del estado, el hijo putativo del gobernador descargó furia en la citada cadena televisiva.

 

Gayosso asistió a la ciudad de México a tachar al responsable de la política interna del país en un programa televisivo y fue escuchado.

 

 

El ex futbolista es hostigado mediante bloqueos económico, político, legal y de seguridad (tiene a un jefe policiaco impuesto desde el gobierno estatal para ignorarlo) a fin de inmovilizar al ayuntamiento.

 

Sobre esto hay cartas y sellos rotos en el Palacio de Cobián.

 

PENÚLTIMA: Mala idea desafiar a la sede del CISEN.

 

ÚLTIMA LÍNEA: En el PRI Morelos no tuvieron la suerte de ver partir a Amado Orihuela (oficialmente).