Pide sector empresarial reducir impuesto a nómina
Cuernavaca, Mor. 24 de julio de 2026.— En un claro movimiento de control de daños y operación política hacia uno de los sectores con mayor peso electoral y social de la capital, el Gobierno del Estado desplegó una estrategia de acercamiento para apaciguar los ánimos y destrabar el histórico conflicto por el abandono del Mercado Adolfo López Mateos (ALM).
En medio de constantes críticas por el deterioro de la infraestructura del principal centro de abasto de la entidad —que arrastra proyectos inconclusos y señalamientos por el mal manejo de recursos de la administración de Cuauhtémoc Blanco—, el jefe de la Oficina de la Gubernatura, Javier García Chávez, acudió al inmueble para realizar un recorrido de supervisión y entablar negociaciones con las cúpulas comerciales.
La visita se da en un contexto donde el control del mercado representa una pieza geopolítica clave para el mapa electoral de Cuernavaca, donde los liderazgos de las uniones han amagado con movilizaciones ante el rezago en los servicios básicos y las fallas estructurales que afectan el patrimonio de millas de locatarios.
"Por instrucción de la gobernadora Margarita González Saravia, se dará seguimiento personal a cada compromiso. El objetivo es transformar el mercado y dar garantías de que los acuerdos esta vez sí se van a cumplir" , afirmó García Chávez durante el despliegue.
Pactán "tregua" y mesa de negociación con grupos de poder
Como resultado de la presión de los locatarios, el funcionario acordó la instalación de una mesa técnica para el próximo lunes 27 de julio, mecanismo con el que el Ejecutivo busca encauzar los reclamos a través del diálogo institucional y evitar protestas que desestabilicen el ambiente político en la capital.
Líderes de las agrupaciones de comerciantes, como Emilio Rosas Rico y Plutarco Gómez Navarro, aceptaron el acuerdo y la llegada de cuadrillas técnicas para evaluar los daños más urgentes, aunque mantendrán la lupa sobre el cumplimiento real de las minutas firmadas.
Con este movimiento, la administración estatal busca anotarse un triunfo político en territorio capitalino, desactivar una bomba de tiempo social y afianzar la alianza con los gremios del ALM de cara a la agenda gubernamental del sexenio.