Reversa a corruptela de Cuauhtémoc Blanco: recuperan predios en Teques
Cuernavaca, Mor., 21 de octubre de 2026.- Un desarrollo turístico que se construía en la comunidad indígena de Amatlán de Quetzalcóatl, en Tepoztlán, fue clausurado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), luego de detectar que no contaba con autorización en materia de impacto ambiental.
Las obras corresponden al proyecto denominado Vyda Tepoztlán, ubicado dentro del Parque Nacional El Tepozteco, en la región conocida como Bosque de Agua. El predio, de aproximadamente 2 mil metros cuadrados, se localiza en la privada Quetzalcóatl, a un costado de la zona conocida como la Poza Sagrada.
De acuerdo con la información de la dependencia federal, el complejo contempla diez cabañas construidas con estructuras metálicas y tablaroca, así como una estancia y una alberca.
La inspección se realizó el 15 de octubre, tras una denuncia ciudadana que alertó sobre la ejecución de obras presuntamente irregulares dentro de esta Área Natural Protegida.
Durante la diligencia, personal de la Profepa solicitó la documentación ambiental del proyecto, pero el responsable no acreditó contar con el permiso expedido por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Ante la falta de autorización, la dependencia determinó imponer la clausura total temporal de los trabajos. En el operativo participaron elementos de la Guardia Nacional, personal de la Secretaría de la Defensa Nacional y autoridades municipales de Tepoztlán.
La Profepa iniciará un procedimiento administrativo para establecer las responsabilidades correspondientes. Como parte de este proceso, se determinará si el responsable debe someter el proyecto a una evaluación de impacto ambiental o realizar acciones para restaurar las áreas que pudieran haber resultado afectadas.
También podrían imponerse sanciones económicas conforme a la legislación vigente.
La construcción se encuentra en una zona de importancia ambiental por su función en la captación e infiltración de agua y la recarga de los acuíferos que abastecen a Morelos.
Hasta el momento, la información difundida por la autoridad federal se refiere a la falta de autorización ambiental detectada durante la inspección; las posibles responsabilidades y sanciones deberán establecerse mediante el procedimiento administrativo correspondiente.
