Bajo el volcán: Demasiado al norte
Recuerdo perfectamente estar con mi padre viendo los noticieros en los años noventa y ver información del grupo separatista ETA en España. Con pocos años no entendía lo que pasaba. ¿Por qué unos españoles atentaban en contra de otros españoles? ¿Por qué había personas que se querían separa de la madre patria? ¿Por qué ETA asesinaba gente inocente? Me interesé sobre manera por el movimiento y por la cultura vasca, investigué bastante. Pero no fue hasta que leí a Fernando Aramburu que tuve una visión completa de lo acontecido en el País Vasco con ETA.
Aramburu es uno de los narradores más lúcidos y exitosos de la literatura española contemporánea. Es célebre a nivel internacional por su capacidad para describir la complejidad humana ante la violencia histórica y la cotidianidad.
El escritor español nació en San Sebastián en 1959. Creció durante las décadas más sangrientas del terrorismo de ETA en el País Vasco. La presencia del miedo y la polarización fueron parte de su entorno cotidiano. Posteriormente, estudió Filología Hispánica en la Universidad de Zaragoza.
El autor ha abordado la sátira y la autoficción, pero su gran obsesión literaria gira en torno a cómo una ideología radical puede envenenar a una comunidad. Se centra en las consecuencias éticas, el sufrimiento de las víctimas y la degradación moral de quienes justifican la violencia.

En Hijos de la fábula, dos jóvenes vascos radicalizados y sin experiencia, viajan al sur de Francia en 2011 con el sueño épico de convertirse en comandos armados de ETA. Su misión empieza en una granja francesa, donde esperan ocultos las instrucciones de sus superiores.
Instalados en la granja,la televisión anuncia el cese definitivo de la actividad armada de ETA. La organización se disuelve y ellos quedan completamente olvidados, varados y sin un contacto al cual recurrir. Lejos de aceptar la realidad y regresar a casa con sus familias, los jóvenes se niegan a renunciar a su meta.
A diferencia de otras obras sobre el conflicto vasco, aquí Aramburu utiliza la risa como herramienta fundamenral. El autor deja claroque detrás de la retórica radical muchas veces sólo hay inmadurez, ignorancia y un profundo vacío existencial
Somos los libros que leemos…