Fue Luis Donado Colosio, quien impulsó a principios de los años 90 las más importantes reformas dentro del PRI en su última etapa. Esto en su XIV Asamblea Nacional, la que dotó al partido de los instrumentos que necesitaba para mantener su continuidad como fuerza política y su gobernabilidad interna; así se dio paso a la creación del Consejo Político Nacional, donde se incorporaba a la estructura territorial y sectorial del partido para la toma de decisiones en forma colegiada con sus extensiones en cada estado, a través de los consejos políticos estatales y municipales.

Con ello, Colosio mostró al PRI como lo primero de lo nuevo en su democracia interna y su espacio ante el gobierno, logrando integrar distintas comisiones como la de Procesos Internos, la de Política Permanente, Honor y Justicia, entre otras, donde el partido se dio de los espacios internos de discusión y debate político. En el actual proceso para renovar la dirigencia del partido, los aspirantes conocen y han formado parte de estos espacios de deliberación partidaria, incluso una de las fórmulas en forma muy reciente, ocuparon estos cargos como Secretaria General, Ivonne Ortega y de Organización y General su fórmula.

No tengo registrado que en ese momento, ellos como dirigentes del partido hubiesen presentado y hecho los señalamientos tan vigorosos que hoy realizan, cuando pudieron iniciar los cambios que hoy proponen; incluso en su visita a los estados en su campaña para la dirigencia nacional, olvidan que ambos dejaron compromisos pendientes cuando eran dirigentes. Ellos pueden olvidarlo, pero la militancia y los afectados no, por lo que es contradictorio que en ese momento ellos eran la cúpula, y esa figura que tanto critican y quieren acabar, en ese entonces nada hicieron.

Mi querido estado de Morelos forma parte de esas facturas que con la militancia dejaron pendientes, y nunca cumplieron dañando finalmente al partido. Seguiremos convocando a que los aspirantes Ivonne Ortega y su compañero de fórmula, así como también Alejandro Moreno y Carolina Viggiano, den más propuestas; dejemos atrás las descalificaciones y quejas, el PRI lo merece, al menos que quieran dirigirlo destruyendo, o lo que es peor: que olviden que todos somos corresponsables de cómo se encuentra hoy el partido. No demos más discurso a los adversarios del partido; que se hable de sus fortalezas y para qué quieren dirigirlo.

Digamos basta a las descalificaciones como herramienta política para darse a notar.