Las Batallas
Ayer ocurrió algo que pocas veces vemos. Una lidereza empresarial nacional llamó públicamente a sus representados a apostar por Morelos. ¡Públicamente! Y aprovechando el paso, la presidenta de Canacintra, aseguró que ella no es lisonjera, no quiere quedar bien. Para muestra, aseguró que entre sus negocios, hay una empresa de su propiedad que está establecida en Morelos.
Este miércoles se presentó en Cuernavaca, en las instalaciones del Centro Universitario Los Belenes, con el atestiguamiento de la gobernadora Margarita González Saravia, el Plan Económico Morelos, un documento que tiene 10 ejes estratégicos, metas claras y narrativa que coloca a la entidad, por primera vez en muchoas años, como un territorio con potencial económico real.
El Plan Económico Morelos, presentado por Canacintra nacional, es más que una agenda empresarial: es un intento de construir un proyecto de desarrollo que el estado no ha logrado articular por sí mismo en más de una década. Y eso, en un territorio marcado por la violencia, la captura criminal de municipios y la fuga de inversiones, no es menor.
Si nos metemos a la historia reciente de nuestro estado, Morelos ha tenido tres modelos económicos fallidos:
Hoy, Canacintra llega con una propuesta que, al menos en papel, parece más robusta que cualquier plan estatal previo.
La presidenta nacional de Canacintra, María de Lourdes Medina Ortega, lanzó un mensaje que no se escucha todos los días:
“Morelos es un estado lleno de oportunidades; invito a los empresarios a sumarse y fortalecer la economía local.”
Es un llamado directo, sin rodeos, a invertir, a instalar empresas, a generar empleo, a construir cadenas productivas. Y lo acompaña con otra frase clave:
“La única forma de lograr que todo funcione es trabajando en cohesión.”
El empresariado nacional está diciendo algo que el estado no ha logrado consolidar: unidad. Unidad entre gobierno, empresas, universidades y sectores productivos. Unidad para construir un modelo económico que no dependa de ocurrencias sexenales.
El plan se estructura en 10 ejes estratégicos, que incluyen:
Es decir: un modelo integral que combina capital, talento, innovación, infraestructura y seguridad. Un modelo que Morelos no ha tenido desde hace al menos 20 años.
El gobierno estatal ha presentado proyectos importantes:
Pero todavía no logra impulsar su valor real porque se mantiene un poco de dispersión. Es fundamental construir la versión articulada, integral. Conectadas entre sí.
El Plan Económico Morelos propone esa articulación: clústers, cadenas productivas, vinculación universidad–empresa, fondos internacionales, incubadoras, infraestructura y seguridad.
Es decir: ecosistema, no solo proyectos.
El empresariado nacional está apostando por Morelos. Pero Morelos debe responder con algo más que discursos.
El estado enfrenta tres desafíos estructurales:
Municipios como Cuautla, Atlatlahucan, Temoac y Yecapixtla han sido colonizados por grupos criminales. Sin seguridad, no hay inversión. Sin inversión, no hay desarrollo.
Corredores industriales con problemas de agua, energía, conectividad y logística. El plan empresarial lo reconoce y lo coloca como eje central.
Morelos tiene universidades, centros de investigación y talento joven. Pero no tiene mecanismos sólidos de vinculación productiva. El plan propone crearlos.
El Plan Económico Morelos revela algo que el estado no dice abiertamente: Morelos necesita mejor coordinación con su empresariado para clarificar su modelo económico.
Ha tenido proyectos, sí. Ha tenido inversiones puntuales, sí. Ha tenido discursos de desarrollo, sí.
Pero falta claridad que articule:
Canacintra está completando ese vacío.
El empresariado nacional está diciendo: “Morelos tiene potencial.” Y tiene razón.
Pero apostar por Morelos requiere:
El Plan Económico Morelos es una oportunidad. Una oportunidad que el estado debe tomar en serio. Porque si Morelos no logra articular un modelo económico propio, otros lo harán por él.
Y esta vez, quienes están levantando la mano son los empresarios.