Las Batallas
Ha pasado un mes desde que el transporte público en Morelos subió a 13 pesos. Suficiente tiempo para evaluar si el aumento —justificado como “paso hacia la modernización”— trajo algo más que molestia y memes. Y la respuesta es tan simple como brutal: no cambió nada. Nada. Ni una sola mejora. El transporte sigue siendo la misma basura de antes, solo más cara.
La historia viene de lejos. Cada sexenio se promete modernización, revista mecánica, sanciones, capacitación, orden. Y cada seis años se termina repitiendo el mismo libreto: subir la tarifa sin mejorar el servicio. Morelos vive atrapado en un ciclo donde el usuario paga más para recibir lo mismo… o peor.
El 1 de julio la tarifa pasó de 10 a 13 pesos. Hubo molestia, protestas aisladas, críticas en redes. Pero en la práctica:
El usuario paga más por exactamente lo mismo. El aumento no fue para modernizar: fue para estabilizar ingresos de los concesionarios.
Los líderes transportistas lo dijeron sin rodeos:
Es decir: no habrá modernización en 2026. Quizá tampoco en 2027. Pero eso sí: el aumento ya se cobró.
La Coordinación de Movilidad y Transporte informó que:
La autoridad anunció que retiraría unidades. Pero no ha informado cuántas. Ni cuándo. Ni quiénes.
La revista mecánica sigue siendo una ficción burocrática.
El gobierno estatal endureció el discurso:
Pero el balance real es otro:
Las sanciones existen solo en los comunicados.
Los usuarios reportan:
La autoridad reconoce “abusos persistentes”. Pero no los contiene. Ni los sanciona. Ni los reduce.
El gobierno endureció su narrativa. Pero la realidad sigue igual:
El discurso cambió. El transporte, no.
El aumento dejó tres efectos claros:
A) Golpe económico a usuarios En un estado donde casi 40% gana un salario mínimo, el aumento afecta directamente la economía familiar.
B) Desgaste de confianza La gente percibe que el aumento fue solo para los concesionarios.
C) Riesgo de crisis futura Si no hay modernización, el sistema seguirá deteriorándose y los concesionarios volverán a pedir otro aumento en 2027.
A un mes del aumento, la conclusión es evidente:
En resumen: cambió el precio, no cambió el transporte. Morelos sigue pagando más por la misma basura de antes.