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Cuernavaca, Morelos, 4 de noviembre de 2026. Alrededor de 60 trabajadores que participan en la construcción de viviendas del programa federal Vivienda para el Bienestar suspendieron actividades en una obra ubicada entre Tlaquiltenango y Jojutla, para exigir a la empresa Remayo el pago de los salarios acordados.
La protesta comenzó el martes 3 de noviembre en terrenos del ejido de Jojutla, a la altura de Tlaquiltenango, en la zona posterior de Bodega Aurrera, sobre el camino que comunica con Molinos. Los inconformes señalaron que la compañía, encargada de contratar y pagar al personal, no respetó los montos establecidos por semana.
De acuerdo con los trabajadores, el acuerdo inicial contemplaba pagos de 4 mil pesos semanales para albañiles y 3 mil pesos para ayudantes. Sin embargo, denunciaron que recibieron únicamente mil 400 pesos por persona, sin distinción de categoría.
Los inconformes señalaron que fueron contratados bajo la promesa de un salario fijo semanal, pero que posteriormente la empresa intentó modificar el esquema a pago por destajo. También denunciaron que se generaron desacuerdos sobre las condiciones laborales y los montos que debían recibir por las jornadas ya trabajadas.
El paro involucra a tres cuadrillas, integradas por albañiles, ayudantes, plomeros, electricistas e ingenieros, según los reportes sobre el conflicto. Como medida de presión, los trabajadores suspendieron la edificación e impidieron el ingreso del personal administrativo a la zona de la obra.
Los empleados advirtieron que no reanudarán las actividades hasta que se cubran los pagos pendientes y se respeten los acuerdos salariales. Hasta el momento de los reportes consultados, no se había difundido una postura de la empresa Remayo sobre los señalamientos.