Vinculan a proceso a hombre por abuso sexual agravado en Xoxocotla
MAZATEPEC, Mor., 7 de marzo de 2026.- Bajo un clima de hermetismo y luto social, este fin de semana se llevaron a cabo las exequias de Karol Toledo Gómez, la estudiante de 18 años de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) cuyo cuerpo fue localizado tras cuatro días de búsqueda. El cortejo fúnebre partió desde su domicilio en la colonia El Florido hacia el panteón local, custodiado por decenas de personas que se sumaron al traslado.
El féretro fue trasladado a hombros por familiares y compañeros de la licenciatura en Derecho, recorriendo tramos de la carretera Alpuyeca-Grutas, vía que días antes había sido escenario de bloqueos y protestas estudiantiles. Durante el trayecto hacia la Iglesia de San Lucas Evangelista, ubicada en la loma del Calvario, la banda de viento local acompañó el contingente, siguiendo las costumbres de la zona sur de la entidad.
En la misa de cuerpo presente, el párroco local instó a la comunidad a la unidad y al respeto hacia el duelo de los padres, César Toledo y Alondra Gómez, quienes encabezaron la ceremonia tras haber participado activamente en las diligencias de la Fiscalía General del Estado (FGE) durante toda la semana.

La despedida de la joven, recordada por sus docentes como una alumna destacada de la EES Mazatepec, se da en un contexto de alta tensión en el municipio. En el zócalo de la localidad y en los accesos al campus universitario, las fichas de búsqueda y carteles de exigencia de justicia permanecen intactos, respetados por la ciudadanía como testimonios de la desaparición ocurrida el pasado 2 de marzo.

Tras el sepelio en el cementerio con vista a la Presa de El Rodeo, la comunidad de Mazatepec mantiene un silencio expectante ante los avances de la investigación. Cabe recordar que la Fiscalía de Feminicidios atrajo el caso tras el hallazgo de los restos en el municipio vecino de Coatetelco.
Hasta el momento, las autoridades no han reportado detenciones relacionadas directamente con este homicidio, a diferencia del caso de Kimberly Ramos en Cuernavaca, donde el proceso judicial ya se encuentra en etapa de imputación.