Menos de 30% de escolares cumple recomendación de verduras
CUERNAVACA, Mor., 21 de mayo de 2026.- El director del Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM), Raúl Aguirre Espitia, aprovechó la coyuntura del estudiante armado en Ciudad Chapultepec para poner el dedo en la llaga sobre otra medida preventiva que permanece congelada: la inspección de las pertenencias de los alumnos.
El funcionario fue tajante al señalar que, si bien la revisión de útiles escolares es una medida que genera controversia e inconformidad entre algunos sectores de la sociedad por temas de derechos humanos, resulta indispensable para frenar el ingreso de objetos de alta peligrosidad.
Aguirre Espitia lanzó un llamado enérgico a las madres y padres de familia para que no deleguen toda la responsabilidad a los maestros y comiencen la revisión desde el hogar, blindando los salones de clase ante la introducción de armas de fuego, armas blancas o sustancias ilícitas que pongan en riesgo la vida de los menores en este 2026.
En tanto, se confirmó que el estado carece de un protocolo específico de actuación local, dejando en manos de los directores la responsabilidad de organizar y autorizar estos ensayos de supervivencia. La gravedad del problema escaló en las últimas horas tras confirmarse que el pasado miércoles 20 de mayo, un estudiante fue detectado portando un arma de fuego real en su mochila al interior de la Secundaria Técnica 18, ubicada en la colonia Ciudad Chapultepec de Cuernavaca, lo que encendió las alertas de las autoridades educativas.
La secretaria de Educación del estado, Karla Aline Herrera, reconoció que aunque cada escuela tiene la facultad de implementar estos simulacros desde hace un par de años, todo se realiza bajo su propio riesgo y acatando recomendaciones generales, como dar aviso previo a los padres de familia y a las policías locales para evitar pánico en las comunidades.
“A nivel federal se prevé un protocolo relacionado con esa materia (balaceras) emito por la SEP y en algunas escuelas de Morelos ya se está implementando; nosotros estamos haciendo la versión Morelos, pero en tanto estamos ocupando este", admitió la funcionaria.
Mientras el documento local se concreta, la dependencia estatal se ha limitado a realizar capacitaciones con docentes, administrativos y directivos para que conozcan las maniobras básicas de resguardo (como tirarse al piso y buscar zonas seguras) tanto si las ráfagas de viento ocurren afuera o en el interior de los inmuebles escolares.