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CUERNAVACA, Mor., 25 de mayo de 2026.- El Sindicato de Trabajadores Administrativos de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (STAUAEM) lanzó una alerta sobre la presión financiera que asfixia a la máxima casa de estudios: una tercera parte de su plantilla total ya corresponde a personal jubilado y pensionado, un pasivo laboral que obliga a ambas instancias a pactar medidas urgentes de previsión presupuestal.
La secretaria general del gremio, Victoria Morelos Domínguez, reveló que la universidad todavía arrastra tres finiquitos pendientes del año pasado. Tras una serie de negociaciones, la administración central se comprometió formalmente a liquidar estos adeudos en el mes de junio.
A la par de estos rezagos, una nueva oleada de empleados administrativos ya comenzó sus trámites de retiro en lo que va de este 2026, lo que incrementará de forma inmediata la carga económica institucional.
La lideresa explicó que el grueso de los trabajadores en edad de retiro se mantiene a la expectativa de que se oficialice el aumento al salario mínimo para iniciar formalmente sus jubilaciones, una estrategia para indexar sus pensiones a un tabulador más alto.
Ante el inminente impacto que esto tendrá en las finanzas universitarias, Morelos Domínguez matizó que el sindicato cuenta con un fideicomiso histórico que servirá como amortiguador, aunque reconoció que es indispensable sentarse con la rectoría para diseñar un esquema de fondeo definitivo.
"Ahorita ya casi una tercera parte de nuestra plantilla entre activos y jubilados corresponde al personal jubilado y pensionado; es algo que justo tendremos que trabajar con la universidad. Afortunadamente el sindicato cuenta con este fideicomiso ya desde hace mucho tiempo y hoy nos permite tener algo de dónde partir."