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CUERNAVACA, Mor., 18 de marzo de 2026.- El sistema de pensiones en Morelos ha alcanzado un punto crítico que compromete la viabilidad de las finanzas públicas. El presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, Isaac Pimentel Mejía, reveló que la entidad destina anualmente cerca de 15 mil millones de pesos para cubrir el pago de jubilaciones y pensiones de los tres poderes de gobierno y organismos autónomos.
Tras la instalación de la Comisión Interinstitucional entre el Ejecutivo y el Legislativo, Pimentel Mejía calificó como "urgente" la creación de un Instituto de Pensiones que centralice estos recursos y ofrezca una solución de fondo, pues advirtió que actualmente el 70 por ciento de lo que se paga se destina a cubrir convenios sindicales y prestaciones de jubilados.
El diputado presidente informó que el Congreso se mantiene a la espera del documento oficial que enviará la administración de Margarita González Saravia. Este proyecto será la base para iniciar mesas de análisis que permitan transitar hacia un organismo sólido.
"Necesitamos conocer el documento que va a mandar el Ejecutivo para empezar las mesas de plática y diálogo. La intención es echar a andar lo más rápido posible la aprobación de este instituto, pero debe ser una solución a mediano y largo plazo, bien sustentada y con bases sólidas", afirmó Pimentel Mejía.
Aunque aún no se define un presupuesto de operación para el nuevo instituto, el legislador señaló que el organismo debería arrancar, de entrada, con la administración de los 15 mil millones de pesos que hoy se dispersan de manera fragmentada.
Respecto a los tiempos legislativos, Isaac Pimentel estimó que, una vez recibida la propuesta y establecidas las mesas de trabajo continuas, el dictamen podría estar listo para su aprobación en un plazo aproximado de un mes.
Pimentel aseguró que existe voluntad política entre los 20 integrantes de la LVI Legislatura para dar luz verde a esta reforma, siempre y cuando se garantice la certeza jurídica de los trabajadores y la estabilidad de las arcas estatales. La prioridad, señaló, es detener el crecimiento inercial de una nómina que hoy representa uno de los mayores pesos para el desarrollo del estado.




