Bajo el volcán: Demasiado al norte
TLALTIZAPÁN, Mor., 10 de abril del 2026.- En el marco del 107 aniversario luctuoso de Emiliano Zapata Salazar, descendientes del Ejército Libertador del Sur lanzaron un enérgico llamado para que los restos del "Caudillo del Sur" sean trasladados de la Plaza del Señor del Pueblo, en Cuautla, al mausoleo que él mismo mandó construir en el panteón de Tlaltizapán.
Leobardo Suárez Abúndez, descendiente directo del jefe del Estado Mayor zapatista, recordó que la voluntad del General fue descansar junto a sus hombres en este municipio, que fungió como su cuartel general. Actualmente, en dicho mausoleo reposan los restos de su guardia más cercana, incluido el abuelo del declarante, quien aparece en las placas oficiales con el grado de coronel, pese a haber ostentado el cargo de General Brigadier.
Suárez Abúndez señaló que, además del traslado de los restos de Zapata, es urgente realizar una reivindicación histórica de los jefes revolucionarios. "Vamos a realizar la gestoría para que sea corregido el error en el grado de mi abuelo; de acuerdo con el acta que poseo, fue General Brigadier", afirmó, subrayando que la historia oficial debe honrar con precisión a quienes ofrendaron su vida por el agrarismo.
El heredero de la estirpe zapatista apeló directamente a la voluntad política de la gobernadora Margarita González Saravia para encabezar esta gestión histórica. Confío en que la mandataria, por su cercanía con la base campesina, sea quien finalmente logre que los restos de Zapata descansen al lado de sus generales, tal como él lo dispuso en vida.
“La muerte de Zapata no es una fiesta, es una conmemoración que nos obliga a cumplir su palabra. Él quiso estar siempre aquí, al lado de su gente y bajo la protección de San Miguel Arcángel”, puntualizó Suárez Abúndez, quien también adelantó el proyecto para integrar al mausoleo los restos del General Zeferino Ortega Mendoza, originario de Santa María Tlaltizapán.