Traslada Tecnológico de Cuautla clases a modalidad virtual este lunes
Cuernavaca, Mor., 19 de octubre de 2026.- El rezago en infraestructura educativa que dejó la administración del exgobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo continúa como uno de los pendientes para Morelos: actualmente, el Instituto Estatal de Infraestructura Educativa (INEIEM) atiende apenas al 10% de los planteles que requieren obras de rehabilitación y mantenimiento.
Así lo informó Erika Hilda Salgado Patiño, directora general del organismo, quien reconoció que la actual administración recibió una dependencia con necesidades acumuladas en escuelas que presentan daños por sismos y deterioro en sus instalaciones.
Durante una conferencia de prensa, la funcionaria expuso que la capacidad de atención sigue limitada frente al número de planteles que requieren intervención, mientras persisten las inconformidades de padres de familia y los reclamos de legisladores por las condiciones de los centros educativos.
Rezago heredado y recursos insuficientes
La titular del INEIEM explicó que las obras se ejecutan por etapas y año con año, debido a las limitaciones presupuestales. Por ello, indicó que las autoridades deben priorizar las escuelas con mayores necesidades y aquellas que llevan más tiempo sin recibir trabajos de rehabilitación.
“El número de planteles es muy alto, tenemos que dar prioridad a las escuelas que llevan más tiempo sin ser intervenidas y que presentan mayor necesidad de infraestructura”, afirmó.
El reconocimiento coloca sobre la mesa la dimensión del desafío que enfrenta el sector educativo estatal: nueve de cada diez planteles con necesidades de infraestructura no forman parte del porcentaje que actualmente recibe atención, de acuerdo con la proporción reportada por la funcionaria.
Sin cifras sobre el total de escuelas pendientes
Pese a reconocer el rezago, Salgado Patiño no detalló cuántas escuelas requieren obras ni cuánto presupuesto sería necesario para atenderlas.
Tampoco precisó un plazo para cubrir las necesidades acumuladas, por lo que la rehabilitación de los planteles continuará sujeta a la disponibilidad de recursos y a la programación de las intervenciones.
Los daños asociados a sismos anteriores y el deterioro de las instalaciones mantienen presión sobre las autoridades educativas, en un escenario donde las demandas de las comunidades escolares contrastan con la capacidad de atención reportada por el INEIEM.