Bajo el volcán: Demasiado al norte
CUERNAVACA, Mor., 28 de marzo de 2026.- El Jardín Etnobotánico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Morelos cumplió 50 años de vida consolidado no solo como un museo vivo, sino como un puente de resistencia cultural que logró lo que pocos proyectos: que la academia volteara a ver la validez científica de la flora medicinal mexicana.
Durante un conversatorio realizado para abordar este aniversario, investigadores y especialistas destacaron la trascendencia de este recinto, el cual es considerado el pionero de los actuales 26 jardines etnobiológicos que existen en todo el país.
La bióloga Abigail Aguilar Contreras, pionera en estudios de herbolaria en México, recordó que en la década de los 70 este proyecto rompió paradigmas al integrar el conocimiento de parteras y médicos tradicionales en redes de investigación formal.
Aguilar explicó que la creación del jardín permitió la construcción de herbarios que aseguran la transmisión de conocimientos curativos que, de otro modo, podrían haberse perdido. Esta integración legitimó saberes milenarios, otorgándoles un lugar dentro de la estructura científica nacional.
En la actualidad, el Jardín Etnobotánico del INAH en Morelos es un complejo de alta especialidad que resguarda la riqueza del estado a través de:
A cinco décadas de su fundación, el espacio se mantiene como un referente indispensable para entender la relación entre el ser humano y la naturaleza, protegiendo el patrimonio biocultural que define la identidad de Morelos y de México.