Bajo el volcán: Demasiado al norte
MORELIA, Mich., 20 de abril de 2026.- Un 20 de abril de 1993, México perdió a Mario Moreno Cantinflas, uno de los máximos íconos del cine nacional. El actor falleció a los 81 años en su casa de la Ciudad de México, alrededor de las 21:25 horas, tras varios meses de complicaciones de salud que lo habían alejado de la vida pública.
De acuerdo con registros históricos de medios de la época, archivos culturales y documentación cinematográfica, Cantinflas padecía cáncer de pulmón en fase avanzada. Su estado se deterioró rápidamente en sus últimos meses y la causa directa de su muerte fue un infarto agudo al miocardio derivado de este padecimiento. Las mismas fuentes coinciden en que, luego de someterse a tratamientos sin resultados favorables, decidió permanecer en su hogar, acompañado de sus seres cercanos durante sus últimos días.
La noticia de su muerte provocó una reacción inmediata en todo el país. Miles de personas salieron a despedirlo en ceremonias que se extendieron durante varios días, convirtiendo su funeral en uno de los más concurridos en la historia reciente de México. Bajo la lluvia, largas filas de admiradores se formaron para rendirle homenaje, reflejando el profundo vínculo que mantenía con el público.
Más allá de su partida, Cantinflas dejó un legado que trascendió generaciones. A través de su personaje logró retratar, con humor e ingenio, las realidades sociales del México de su tiempo. Su estilo dio origen al verbo cantinflear, hoy reconocido en el idioma español, y su carrera lo llevó a consolidarse tanto en el cine nacional como en el ámbito internacional.
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