Bajo el volcán: Demasiado al norte
La India es considerado como uno de los destinos turísticos más importantes a nivel mundial. Debido a que ofrece una mezcla única de historia ancestral, una maravillosa riqueza espiritual, una gastronomía muy variada y paisajes muy distintos entre sí. Además, no podemos dejar de lado la arquitectura.
La abundancia de monumentos espectaculares en la India se debe a una confluencia de riqueza económica histórica, diversidad de imperios y religiones, así como una profunda devoción espiritual.
La llegada de gobernantes musulmanes dio origen a una mezcla entre el arte persa, islámico y las técnicas nativas indias. El ejemplo máximo es el Taj Mahal, que utiliza mármol blanco incrustado con piedras preciosas.
Desde hace unos años, me he dado a la encomienda de visitar las siete maravillas del mundo moderno; me faltan las de Asia y el Cristo Redentor.
Es cierto que el Tal Mahal y la gastronomía de la India me llaman mucho la atención. Pero hay otro motivo por el cual, también, quiero visitar dicho país asiático.
En el año 2017 leí una novela basada en algunos hechos reales que cambiaría mi vida y que me hizo interesarme sobremanera en la India.

Shantaram es una novela de ficción histórica y aventura escrita por Gregory David Roberts, basada en gran parte en las propias vivencias del autor como prófugo de la justicia australiana.
La historia sigue a Lin, un ciudadano australiano con un pasado turbulento que logra escapar de una prisión de máxima seguridad. Para huir de la justicia y de su antigua vida, viaja con un pasaporte falso a la vibrante y caótica ciudad de Bombay en los años ochenta. Lo que empieza como un refugio temporal se convierte en un viaje de transformación profunda, donde el protagonista se sumerge por completo en las entrañas de la sociedad india.
Tras perder todo su dinero, Lin termina viviendo en un asentamiento informal de Bombay. Allí aprende el idioma local, se gana el respeto de la comunidad y establece una clínica médica improvisada para ayudar a los menos favorecidos.
Buscando sustento y protección, el protagonista se involucra con la mafia local, liderada por un carismático jefe que se convierte en una figura paterna para él. Esto lo arrastra a actividades clandestinas que van desde el contrabando de oro hasta la falsificación de pasaportes.
La novela destaca por sus lazos emocionales. Destacan Prabaker, un local de sonrisa eterna que le enseña la verdadera esencia de la India, y Karla, una misteriosa mujer extranjera de la que Lin se enamora perdidamente.
El libro explora cómo un hombre destruido busca el perdón y una segunda oportunidad a través del servicio a los demás. Más allá de la trama criminal, el libro es una carta de amor a Bombay, retratando tanto su extrema pobreza como la inmensa generosidad, color y espiritualidad de su gente.
Somos los libros que leemos…