Bajo el volcán: Demasiado al norte
Jorge Franco nació en Medellín en 1962, creció en un entorno de enormes contrastes sociales. Su formación académica combinó la literatura en la Pontificia Universidad Javeriana con estudios de realización audiovisual en la London International Film School. Dicha formación cinematográfica, le otorgó a su posterior literatura una gran agilidad visual y un ritmo único. Su debut literario ocurrió en 1996 con el libro de cuentos Maldito amor.
El colombiano logró el reconocimiento mundial en 1999 con la publicación de Rosario Tijeras. Dicha novela, ambientada en la Colombia de los años ochenta, explora el mundo de los sicarios a tráves de una figura femenina.
Franco se consagró de manera definitiva en el 2014 cuando recibió el Premio Alfaguara de Novela por El mundo de afuera. En la historia, el autor utiliza un secuestro como eje central para explorar su ciudad natal en sus años de infancia.
En el año 2024 leí El vacío en el que flotas (Alfaguara 2023). La novela de Franco es una conmovedora historia sobre la ausencia, la incertidumbre y la secuelas del terrorismo en Colombia. La violencia se centra en cómo ésta genera traumas familiares, así como la reconstrucción de la identidad.

La trama arranca con un estallido ensordecedor: la explosión de una bomba en un centro comercial. En medio del caos y el humo, un niño pequeño que jugaba en un carrusel desaparece por completo. Su madre despierta días después en un hospital con la noticia de que no hay rastro de su hijo, dando inicio a una búsqueda infructuosa que sumerge a los padres en un interminable letargo.
A través de tres relatos que comparten un misterioso personaje central, el autor nos conecta con la vida de un escritor joven que alcanza el éxito literario mientras lidia con severas adicciones y con el recuerdo del hombre extraño que lo crió. Con saltos temporales perfectamente medidos, la novela se convierte en un rompecabezas emocional donde las verdades se revelan poco a poco.
Recomiendo esta novela enormemente debido a que ésta no se enfoca en los perpetradores de la violencia, sino en las víctimas colaterales y en la dura realidad de las personas desaparecidas.
Somos los libros que leemos…
JL Hernández