¿Sabías que tienes derecho a poseer un arma en casa? Esto dice la ley
PUEBLA, Pue., 26 de mayo de 2026.- No fue una presentación fría. Tampoco una ceremonia solemne, acartonada, con sonrisas de protocolo. Lo de este lunes en Casa Puebla tuvo más bien ritmo de conversación animada, de encuentro entre gente que cree en la fuerza de una tierra que presume historia hasta en las banquetas.
hí, entre empresarios turísticos, representantes de medios y personajes ligados a la promoción cultural, el gobernador Alejandro Armenta presentó el libro Puebla, el latido de México, una obra que intenta resumir en páginas lo que Puebla suele explicar mejor con campanas, sabores y edificios centenarios.
El mandatario estatal habló de Puebla casi como quien describe a un viejo amor: con orgullo, con memoria y con una evidente intención de presumirla al país entero. Dijo que el estado no sólo quiere atraer visitantes, sino provocar emociones. Que Puebla no busca ser escala, sino destino.
El libro transita por la gastronomía, el patrimonio religioso, los pueblos mágicos y la identidad poblana. Hay imágenes de cúpulas, mercados, textiles, volcanes y cocinas donde el mole parece asunto de fe. También aparecen las nuevas apuestas turísticas y la intención del gobierno estatal de colocar a Puebla en una conversación internacional más ambiciosa.
La reunión transcurrió relajada. Hubo anécdotas y referencias inevitables al chile en nogada, ese platillo que en Puebla no se come: se presume. Los asistentes compartieron ideas sobre promoción, turismo y la oportunidad que representa el Mundial de Futbol 2026 para atraer visitantes extranjeros.
Pero más allá del libro, el mensaje político y turístico fue otro: Puebla quiere reposicionarse. Quiere mostrarse moderna sin renunciar a su pasado. Quiere vender cultura sin perder autenticidad. Y en esa narrativa, Alejandro Armenta asumió el papel central de anfitrión y promotor de una entidad que busca latir más fuerte en el mapa nacional.
Al final, entre fotografías, saludos y conversaciones largas, quedó una sensación clara: Puebla no está intentando gritar, sino resonar al compás de un gobierno que transforma en grande…