Vinculan a proceso a hombre por abuso sexual agravado en Xoxocotla
CUERNAVACA, Mor., 2 de junio de 2026.- “Si mi mamá muere, será porque el sistema de justicia no nos escuchó”: joven denuncia años de violencia, acoso y omisión institucional
A través de una publicación difundida en redes sociales, Daniela Martínez lanzó un llamado urgente a las autoridades al denunciar años de presunta violencia, hostigamiento y vigilancia ilegal por parte de su padre, Jaime Colín Montenegro, así como la falta de respuesta efectiva de las instituciones encargadas de impartir justicia.
En un extenso testimonio, la joven afirmó que tanto ella como su madre han enfrentado una situación de violencia que se ha prolongado durante años, pese a la existencia de múltiples denuncias y carpetas de investigación abiertas ante la Fiscalía General del Estado.
“Si mi mamá muere es porque el sistema de justicia no nos escuchó”, escribió Daniela al inicio de su mensaje, donde aseguró que está cansada de que las denuncias presentadas no avancen y de vivir bajo un ambiente constante de miedo e incertidumbre.

De acuerdo con su relato, los antecedentes de violencia familiar se remontan a 2008 y 2013, cuando presuntamente se presentaron denuncias por agresiones contra su madre. Sin embargo, señaló que al intentar dar seguimiento a esos expedientes, les informaron que ya no aparecen en el sistema.
Asimismo, recordó que en 2022 se presentó una denuncia por violencia familiar y delitos sexuales, identificada con la carpeta CJM01/1176/2022, la cual, asegura, no prosperó pese a la existencia de pruebas.
La joven también denunció que durante años fueron objeto de vigilancia ilegal. Según su testimonio, en octubre de 2024 localizaron dos cámaras ocultas dentro de las campanas de las cocinas de su domicilio, situación que derivó en una nueva denuncia identificada como CV01/657/2024. Posteriormente, afirmó que también fue hallado un dispositivo GPS oculto en el vehículo de su madre.
A ello se suman presuntos actos de hostigamiento por parte de familiares paternos que ocupaban un taller ubicado dentro del mismo predio donde viven. Daniela aseguró que tanto ella como su madre sufrieron agresiones verbales y físicas durante varios años sin que las autoridades intervinieran de manera oportuna.
Según narró, fue hasta febrero de 2025 cuando se realizaron acciones para retirar a esas personas del inmueble. Tras recuperar el acceso al taller, dijo que encontraron perforaciones en muros colindantes con la vivienda que conducían a la cocina y a la recámara de su madre. Al revisar las instalaciones eléctricas, afirmó que localizaron dos micrófonos ocultos, hechos que también fueron denunciados ante la autoridad ministerial.
Además, señaló que existe una denuncia por incumplimiento de pensión alimenticia en contra de su padre y acusó que, desde la separación de sus padres en 2022, éste dejó de asumir responsabilidades económicas relacionadas con su educación.
En su publicación, Daniela también denunció una presunta campaña de desprestigio en contra de su madre y aseguró que, pese a la existencia de diversas carpetas de investigación, pruebas documentales y objetos asegurados, no han obtenido respuestas satisfactorias por parte de las autoridades.
La joven sostuvo que su padre acumula alrededor de siete denuncias y lamentó que, hasta ahora, no existan consecuencias legales que garanticen la seguridad de su familia.
Finalmente, hizo pública una serie de números de carpetas de investigación para respaldar sus señalamientos y reiteró que el objetivo de compartir su historia es visibilizar una situación que, afirma, ha sido ignorada durante años.
“Lo más doloroso es que existen denuncias, existen pruebas y aun así nadie parece escuchar”, concluyó.