Detienen al presunto feminicida de la estudiante española en Cuautla
Cuernavaca, Mor. 24 de julio de 2026.— Acorralados por la extorsión sistemática, el despojo y el abandono institucional, productores agrícolas y ganaderos de diversas rancherías en la Sierra de Huautla se han visto obligados a armarse y organizarse en grupos de resguardo para defender su vida, sus familias y su patrimonio frente a las incursiones de la delincuencia organizada.
Así lo reveló el secretario general de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), Julio Padilla Trujano, quien denunció que los habitantes y agremiados de la región serrana llevan más de cinco años padeciendo el cobro generalizado de "derecho de piso".
De acuerdo con el líder agrario, los grupos delictivos impiden el libre desarrollo de las actividades productivas al exigir cuotas arbitrarias por cada cabeza de ganado, por cada camión cargado con hortalizas que intenta salir a la venta e incluso cobros de cuotas individuales a las familias solo por habitar en sus parcelas.
"Tratando de hacer justicia por su propia mano, incluso teniendo seguridad propia. No son autodefensas, pero sí están tratando de organizarse para poder tener seguridad, la que el Estado está olvidando ser su principal responsabilidad" , aseveró Padilla Trujano.
Éxodo rural y abandono del campo.
El secretario general de la UNTA advirtió que la violencia y el constante acoso criminal están provocando una severa crisis social y productiva en la región, originando el desplazamiento forzado de campesinos hacia centros urbanos de Morelos y la Ciudad de México.
"La gente está dejando las parcelas, dejando la productividad, dejando el terruño. La verdad es que está siendo un tema que está haciendo crisis. Ante esta situación se ven obligados a defender su patrimonio, su tierra y la vida" , enfatizó.
Finalmente, el dirigente recriminó la pasividad de las autoridades gubernamentales al sostener que se ha dejado en el olvido a las comunidades de la serranía, permitiendo que la delincuencia organizada mantenga en el desamparo a las familias del campo morelense.