Confía Morena en lograr consensos y designar titular de la CEARV
CUERNAVACA, Mor., 8 de junio de 2026.- La titular de la Comisión Ejecutiva de Atención y Reparación de Víctimas del Estado de Morelos (CEARV), Eva Penélope Picazo Hernández, presentó su renuncia al cargo alegando motivos personales. Lo que inicialmente comenzó como un rumor en los pasillos gubernamentales fue confirmado de manera directa por la propia funcionaria en exclusiva a Quadratín Morelos.
La dimisión de Picazo Hernández se presenta de manera anticipada, apenas unos meses antes de concluir oficialmente su periodo de cinco años, el cual estaba proyectado para finalizar en octubre de 2026 tras haber sido designada por el Congreso local en el año 2021. La renuncia será efectiva el 1 de julio próximo.
Fuentes internas del organismo señalan que la decisión estuvo fuertemente influenciada por diversas presiones políticas, así como por la existencia de varias carpetas de investigación en su contra dentro de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción.
La salida de la comisionada se da en un contexto de vulnerabilidad e inestabilidad institucional derivado de una abierta confrontación con el Fiscal Anticorrupción del estado, Leonel Díaz Rogel.
En abril pasado, Penélope Picazo rompió el silencio al confirmar que había presentado una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR) en contra de Díaz Rogel y de su hijo, el abogado Leonel Díaz Grajales, acusándolos de presuntos actos de corrupción.
De acuerdo con los señalamientos de la ahora exfuncionaria, existía una supuesta red en la que el hijo del fiscal firmaba contratos privados con víctimas indirectas de la delincuencia. En dichos acuerdos, se estipulaba el cobro de un "moche" equivalente al 25 por ciento de la reparación integral del daño, utilizando recursos del fondo estatal que debían estar destinados de forma íntegra a los afectados. La denuncia ante la fiscalía fue sobreseída por falta de materia.
Tras hacerse pública la acusación federal, el fiscal Leonel Díaz Rogel emitió un pronunciamiento rechazando los cargos y afirmó que los señalamientos de Picazo Hernández eran una estrategia de golpeteo político. El titular anticorrupción argumentó que la denuncia era una "reacción" defensiva debido a que su dependencia ya mantenía bajo investigación a diversos funcionarios de la Comisión de Víctimas por presuntas irregularidades administrativas.
Por su parte, semanas antes de su renuncia, Picazo externó públicamente temor por su vida y la de su familia, solicitando protección federal al acusar que la filtración de su denuncia la exponía ante los grupos delictivos de la entidad, un conflicto que finalmente detonó su separación definitiva del cargo este mes de junio.