Abaten a presunto líder del Cártel Nuevo Imperio en operativo
Cuernavaca, Mor., 7 de noviembre de 2026.- La renovación del transporte público en Morelos avanza a cuentagotas. A cuatro meses de que entró en vigor el aumento de tres pesos al pasaje, los concesionarios apenas han incorporado 100 camionetas tipo Urvan, mientras que el resto de las mejoras reportadas corresponde, en buena medida, a reparaciones y mantenimiento de las unidades que ya circulan.
Dagoberto Rivera Jaimes, presidente de la Federación Auténtica del Transporte (FAT), informó que solo el 40 por ciento de los vehículos ha recibido algún trabajo de mantenimiento preventivo o reparación mecánica y estética.
El incremento tarifario se aplicó el 1 de julio, cuando el pasaje mínimo pasó de 10 a 13 pesos. La actualización estuvo acompañada del compromiso de modernizar el servicio; sin embargo, las 100 Urvan incorporadas representan apenas el 3.5 por ciento de las 2 mil 800 unidades que integran el padrón estimado del transporte público en la entidad.
Las reparaciones no sustituyen la renovación
El porcentaje de unidades atendidas no significa que cuatro de cada diez vehículos hayan sido reemplazados. Rivera Jaimes precisó que se trata de camionetas y microbuses que recibieron trabajos mecánicos o estéticos y que se mantienen dentro del límite de antigüedad permitido por la legislación.
De esta manera, la mayor parte de las acciones reportadas se concentra en conservar en circulación los vehículos existentes, no en sustituirlos por unidades nuevas.
Créditos y falta de inventario retrasan las compras
El dirigente reconoció que la renovación no ha comenzado en algunas rutas y que el proceso avanza de manera desigual. Atribuyó el retraso a la demora en la aprobación de financiamientos y a la disponibilidad limitada de vehículos en las plantas armadoras.
Explicó que los concesionarios recurren a créditos comerciales para adquirir las unidades y que el retiro de vehículos obsoletos se realizará gradualmente, conforme lleguen los nuevos camiones.
Por ahora, el balance reportado por el propio sector transportista refleja una incorporación reducida de unidades nuevas frente al tamaño de la flotilla estatal, pese a que el aumento de la tarifa entró en vigor hace cuatro meses.