Repuntan venta clandestina e inspecciones de pirotecnia en Cuernavaca
TLAQUILTENANGO, Mor., 26 de mayo de 2026.- El presidente municipal de Tlaquiltenango, Enrique Alonso, rechazó categóricamente las declaraciones del obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, quien afirmó el pasado 16 de mayo que en la comunidad serrana de Huautla el crimen organizado realiza cobro de piso a los habitantes por vivir en la zona.
Al frente de una manifestación respaldada por ayudantes municipales y pobladores locales, el edil calificó de desinformadas y lamentables las aseveraciones del prelado, al asegurar que no existe tal extorsión de 200 pesos por vivienda en la localidad. De hecho señaló que la información que tiene el obispo le fue comunicada por el párroco de la localidad, a quien acusó de ser pederasta: "Salió pedófilo", dijo.
Enrique Alonso sostuvo que la información transmitida al obispo por el sacerdote de la comunidad es falsa, y atribuyó la inconformidad a un conflicto originado por presuntos actos de pederastia cometidos por el párroco local en agravio de menores de edad, situación por la cual instó a los ciudadanos a formalizar las denuncias jurídicas pertinentes.
El alcalde criticó que las autoridades eclesiásticas utilicen los medios de comunicación para emitir señalamientos públicos en lugar de presentar denuncias formales ante la Fiscalía General del Estado, acción que consideró necesaria si realmente existieran los delitos señalados por la Iglesia.
De acuerdo con el mandatario local, las condiciones de seguridad en la sierra de Tlaquiltenango cambiaron a partir de la instalación de bases de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en Huautla, una estrategia coordinada desde el año pasado en conjunto con mandos de la 24ª Zona Militar.
El munícipe reconoció que la comisión de ilícitos no se ha erradicado por completo; sin embargo, enfatizó que las extinciones y los sobreprecios de productos básicos quedaron erradicados tras el debilitamiento de células delictivas que operaban en la región.
Alonso detalló que el cobro de piso y el control de bodegas comerciales fueron una constante durante la gestión del exalcalde Carlos Franco Ruiz, a quien vinculó directamente con el grupo delictivo La Familia Michoacana a través de presuntas reuniones en la comunidad de Chimalacatlán.
Afirmó que las evidencias en video sobre estos nexos ya fueron canalizadas y se encuentran bajo investigación en el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), debido a la desconfianza del Ayuntamiento hacia las instituciones de procuración de justicia del estado de Morelos.
"Qué triste realidad porque un obispo que está desinformado y que haya hecho esa mención sin sustento, la verdad es deprimente para nosotros. ¿Por qué no hizo una denuncia formal para que las autoridades competentes investigaran? El salir a los medios y solamente comentarlo sería chisme. Eso de cobro de piso sí lo hacían antes, era una tal Familia Michoacana con Carlos Franco Ruiz; el sustento ya está en el CNI para la investigación."




