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Foto: Especial

Pide perdón Manuel Martínez a la ciudadanía

Raúl Morales/Quadratín Morelos  
 
| 12 de Enero de 2018 | 8:59
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CUERNAVACA, Mor., 12 de enero de 2018.- Manuel Martínez Garrigós aspirante al gobierno de Morelos bajo las siglas del Partido del Trabajo pidió perdón, “con mucha humildad”, no por lo que se hizo, sino por lo que se dejó de hacer en su paso por la alcaldía de Cuernavaca, además reconoció que le ganó la soberbia.

 

Una vez que la presidenta del Partido del Trabajo (PT) Tania Valentina Rodríguez Ruiz presentó antes los medios de comunicación a Manuel Martínez Garrigós como el abanderado del instituto político para la contienda estatal, éste inició su discurso para la contienda pidiendo perdón a su ciudad amada y natal Cuernavaca, “lo hacemos con mucha humildad, (…) no por lo que se hizo y se dejó de hacer, las omisiones y no las comisiones del actuar político, jurídico y administrativo por nuestro paso por la Capital de Morelos”.

 

Y siguió, “pido perdón, porque como ya todos sabemos, después de mi actuar como presidente municipal se inició una encarnizada campaña de estado para ensuciar nuestra imagen y desprestigiar nuestro nombre y vaya que lo lograrlo, por eso con humildad hoy pedimos perdón”.

 

Martínez Garrigós comparo, renglón a renglón su administración en el municipio de Cuernavaca con la actual que encabeza Cuauhtémoc Blanco Bravo, “con muchos menos recursos, hicimos muchas obras por la ciudad, (…) fuimos un gobierno de resultados y de éxitos”.

 

Asimismo, se dijo con la frente en alto y la conciencia tranquila del deber cumplir, “nunca nos robamos nada ajeno, mucho menos nos robamos nada del ayuntamiento de Cuernavaca, porque nunca hemos tenido la necesidad de extraer nada ajeno, nuestra historia familiar lo avala”.

 

El aspirante a la gubernatura de Morelos, por último, aceptó que le ganó la peor de las consejeras, “la soberbia, tal vez la juventud, aunque sería un pretexto banal, lo que si entendimos y nos quedó más que claro es lo que nos legó el maestro de aula, la juventud es una enfermedad que se cura con el paso del tiempo, (…) pero no pretendemos evadir nuestra responsabilidad histórica”.