Tiempos Modernos: Claudia, primer paso para obtener justicia
QUÉ APRENDER DE LA DEMOCRACIA
Eruditos del mundo definen a la diplomacia como ciencia de conocimientos profundos y en cuya práctica se han de cuidar desde el tono de voz, ver a los ojos sin muecas ofensivas y cómo mover las manos en los diálogos.
La diplomacia enseña como exponer la hostilidad con cortesía, la indiferencia con interés y la amistad con prudencia, escribió André Maurois.
La diplomacia enseña cómo usar inteligencia y tacto en la conducción de relaciones entre los gobiernos.
Los primeros mandatarios deben saber cómo ejercer la diplomacia, como en México lo hicieron con tino y firmeza los presidentes, Adolfo Ruiz Cortines y López Mateos.
López Mateos fue el único jefe de Estado de América Latina en oponerse a la firma del bloqueo comercial a Cuba.
Como cónsul en Francia, Gilberto Bosques brindó protección a judíos y españoles durante la ocupación nazi, y en Cuba, ya como embajador, ayudó a políticos, intelectuales y periodistas perseguidos por el dictador Fulgencio Batista.
En la Cámara de Diputados figuran en letras de oro los nombres de Genaro Estrada e Isidro Fabela, grandes defensores de la soberanía y autodeterminación de México.
Eso y mucho más podría aprender el nuevo secretario de Relaciones Exteriores, José Videgaray, quien al asumir ese cargo aceptó que nada sabe de diplomacia .¿Tendrá tiempo para asimilar tan importante ciencia en los meses que restan al gobierno actual?
Videgaray mantiene entrañable amistad con el Presidente Peña Nieto. Fue su secretario de Finanzas en el Estado de México y manejó los fondos públicos de la nación durante cuatro años.
Como titular de Hacienda, Videgaray ejerció en esos años un gasto público que ascendió a tres billones de pesos y en el mismo lapso se resquebrajó Petróleos Mexicanos.
Videgaray fue destituido en Hacienda tras la cuestionada visita a México del hoy presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump. Trascendió que ese viaje causó una fuerte discusión en el más alto nivel.
Sin embargo, a los pocos días fue visto el controvertido mexiquense en Los Pinos y el sentir general es que su amistad con el Ejecutivo federal sigue firme e indisoluble.
Sorprendió, sin embargo, el nombramiento de Videgaray como secretario de Relaciones Exteriores, pese a su confesión de que llega a aprender las relaciones internacionales.
Después de que Peña Nieto tomó a su amigo la protesta como canciller, ambos se dieron tres significativos abrazos e igual número de palmetazos en las espaldas. ¿Significa esto que el primer mandatario ve en Videgaray a su sucesor?
Pudiera ser porque al señor presidente se le han desgastado, hasta quedar en prácticamente nada, las escasas cartas que pudiera jugar en la próxima sucesión presidencial.




