Tiempos Modernos: Prohibición de pantallas, ¿solución o ilusión?
En el marco de la conmemoración de los 210 años del inicio de la Independencia de México, me parece oportuno resaltar que este acontecimiento histórico ha significado un afianzamiento de nuestra democracia y la fortaleza de las instituciones para hacer de nuestra nación un México moderno: si es así vale la pena preguntarse: La Independencia de México ¿se ha consolidado realmente? O ¿la democracia política que hemos logrado se encuentra a merced de los poderes fácticos?
Es claro que la Soberanía e Independencia de México se ve permanentemente amenazada por nuestros vecinos del norte, quienes en reiteradas ocasiones han pretendido socavarla a través de sus amenazas de acciones de restricción económica y construcción del muro fronterizo. Las ideas libertarias de pensadores, principalmente europeos como: Locke, Hobbes, Monstesquieu, Rousseau, Adan Smith y Voltairécontribuyeron, en mayor o menor grado con sus teorías y doctrinas, a los movimientos independentistas y revolucionarios. Se debería continuar ahora, en una línea de movimiento cultural e intelectual haciendo uso de la razón como instrumento de análisis para entender y estar en condiciones de resolver los problemas sociales, culturales, religiosos, políticos y económicos de la sociedad y el hombre, pero ahora sin derramamiento de sangre; es decir, una independencia o revolución sin violencia.
México ya no está para conspiraciones y amenazas, nuestro país debe nutrirse con trabajo, desarrollo, lealtad y honestidad en sus instituciones; es por ello que las autoridades autónomas e independientes no deben estar sujetas a ningún ente de poder, más que del pueblo a quien realmente deben servir y proteger.
La justicia electoral debe ser impartida por instituciones verdaderamente comprometidas con la sociedad de donde emana su legitimidad y por la independencia jurisdiccional que significa que los jueces no se encuentran sometidos a ninguna instancia jerárquica, política, administrativa, económica, burocrática o de cualquier orden, pues la esencia del ejercicio de su función es la libertad para actuar, sin tomar en cuenta ningún elemento que no sea la ley tal y como lo refieren nuestras disposiciones normativas.
Refrendar y fortalecer nuestra cultura, nuestra historia, sus tradiciones, sin la influencia y contaminación de un mundo globalizado.
Sentirnos orgullosos de nuestra identidad nacional, de nuestro bello y mágico país, porque ser ciudadano mexicano es un privilegio y un honor, ¡VIVA MÉXICO!