CUERNAVACA, Mor., 10 de febrero 2019.- Está comprobado que al realizar una adecuada higiene de manos  se rompe la barrera de transmisión de gérmenes, dijo  la subjefa de Enfermería del Hospital General Regional con Medicina Familiar (HGRc/MF) No. 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Cuernavaca,  María de Lourdes Escobar Sánchez.

Mencionó que existen dos técnicas de lavado de manos: por fricción, así como con agua y jabón, con lo cual se evita la trasmisión de gérmenes perjudiciales e infecciones asociadas a la atención sanitaria.

Escobar Sánchez señaló que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), existen cinco momentos clave en los que el trabajador sanitario debe extremar el lavado de manos para prevenir el desarrollo de enfermedades: antes de tocar al paciente, previo al realizar una tarea limpia/aséptica, después del riesgo de exposición a líquidos corporales, posterior al contacto con un paciente y después del contacto con el entorno de un enfermo.

Detalló que no es suficiente lavar únicamente las manos con agua, por lo cual es importante usar jabón cuando estén visiblemente sucias, manchadas de sangre u otros fluidos corporales, o después de usar el inodoro.

En este sentido, recomienda a los trabajadores de los centros hospitalarios a practicar una buena higiene de las manos en el cuidado de los pacientes, para protegerlos de contraer infecciones en las unidades de salud.

Finalmente, destacó que es necesario emplear base de alcohol cuando se sospeche o se tenga constancia de haber estado expuesto a patógenos que liberan esporas y preferentemente para desinfectar las manos cuando no estén visiblemente sucias.