Descarta fiscal de Morelos renunciar tras críticas por Totolapan
Cuernavaca, Mor., 19 de octubre de 2026.- La falta de jueces y la incertidumbre sobre los recursos económicos exhiben los problemas que enfrenta el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Morelos para atender la demanda de justicia. Su presidente, Juan Emilio Elizalde Figueroa, reconoció que se requieren entre 10 y 15 juzgadores adicionales, principalmente en materia penal, y que existen alrededor de 100 juicios pendientes de judicialización.
Aunque el magistrado descartó que el sistema esté colapsado, admitió que la carga de trabajo provoca aplazamientos de audiencias y jornadas que pueden extenderse hasta altas horas de la noche.
La situación coloca en el centro de la discusión la capacidad del Poder Judicial para responder a los ciudadanos, mientras persisten necesidades de personal y dudas sobre la suficiencia presupuestal para mantener sus operaciones.
Déficit judicial afecta tiempos de atención
Elizalde Figueroa explicó que la falta de jueces se presenta en las tres regiones del estado y que la necesidad se concentra en materia penal. Debido a que existe un distrito penal único, los juzgadores deben atender asuntos en distintos puntos de Morelos.
El presidente del TSJ reconoció que las audiencias se aplazan por la carga de trabajo y señaló que se da prioridad a los asuntos con personas detenidas, mientras otros casos de menor impacto quedan pendientes.
Ante este escenario, anunció que buscará reunirse con integrantes del órgano de administración para analizar cómo resolver el déficit. Estimó que hacia el cierre de la semana podrían tener una respuesta.
Presupuesto: el Tribunal espera más recursos
La presión sobre la operación judicial también alcanza el financiamiento. Al ser cuestionado sobre la situación económica del Tribunal, Elizalde sostuvo que la responsabilidad presupuestal corresponde al órgano de administración, conforme a la distribución de atribuciones derivada de la reforma judicial.
Sobre los 130 millones de pesos aprobados por el Congreso, reconoció que el monto tiene un periodo de vigencia, aunque confió en que el gobierno estatal proveerá los recursos necesarios para que el Poder Judicial cumpla sus obligaciones.
El magistrado no precisó cuánto dinero adicional necesita el Tribunal ni confirmó una fecha para resolver el déficit financiero.
Mientras tanto, la falta de jueces y los aplazamientos reconocidos por el propio presidente del TSJ mantienen sobre la mesa una cuestión central: cómo garantizar que la capacidad institucional y los recursos disponibles permitan atender oportunamente a quienes buscan justicia.




