Tiempos Modernos: Prohibición de pantallas, ¿solución o ilusión?
Los sábados por la tarde la plaza luce alegre, llena de familias, parejas y ociosos. Solo he estado una vez en ese lugar de León y no sé lo que pase en un día distinto. San Fernando se ve descuidado, pasaron sus días de esplendor; muy cerca, la tumba de Juárez y la de Miramón sin su cadáver. Los sábados, bajo los corredores techados, se venden pequeños tesoros que son adquiridos por quienes tenemos la manía que nos impulsa a la lectura compulsiva.
Allí, en una noche de 1929, mataron a Germán. Tener ideales puede costar la vida y los jóvenes son fértil tierra para la semilla de la inconformidad. En ocasiones, la convicción desaparece con los años y la vida se puede estacionar en la comodidad.
A Obregón se le ocurrió regresar a la presidencia; su mandato terminó en 1924 y, cuatro años después, se soltó el pelo y, con la ayuda de sus secuaces, cambió la Constitución para permitir la reelección. Se anotó para contender y le dio por matar a sus oponentes; sin enemigo al frente ganó, pero no gobernó: le metieron unos tiros mientras desayunaba rodeado de sus lambisconas al sur de la ciudad, en donde ahora hay un lindo parque. Calles, el presidente saliente, se vio de pronto dueño del país, pero con el reto de mantener el poder, y lo hizo: no se reeligió, pero sí puso a los siguientes cuatro presidentes.
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