Inversión educativa en AL cae y aumenta carga para familias
Cuernavaca, Mor., 4 de octubre de 2026.- La entrada en vigor del Lineamiento Técnico para la Atención del Aborto Seguro en México, edición 2026, plantea para Morelos la necesidad de fortalecer la capacitación del personal médico, garantizar el abasto de insumos farmacológicos y adecuar los procesos de atención en las unidades públicas de salud.
La actualización, presentada por el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva (CNEGSSR), establece criterios homogéneos para las instituciones del Sistema Nacional de Salud, con base en la evidencia científica más reciente y los cambios registrados en materia científica, tecnológica y jurídica desde el inicio de esta política pública en 2021.
Entre las modificaciones se incorporan protocolos para la atención del embarazo ectópico, esquemas para el manejo del dolor y procedimientos específicos para etapas gestacionales avanzadas. También se contempla el uso de la telemedicina y mecanismos de referencia a hospitales de mayor complejidad cuando las condiciones clínicas lo requieran.
La titular del CNEGSSR, Teresa Ramos Arreola, señaló que la actualización responde a los cambios registrados en el país desde 2021 y busca homologar los criterios para la prestación de estos servicios.
El nuevo lineamiento también establece disposiciones específicas para niñas y adolescentes, sustentadas en la autonomía progresiva, el consentimiento informado y el interés superior de la niñez, además de considerar atención prioritaria en casos de violencia sexual.
A nivel nacional, los servicios de aborto seguro pasaron de 41 unidades habilitadas en 2021 a 405 servicios activos actualmente. De acuerdo con la información proporcionada, también se ha avanzado en la eliminación progresiva del legrado durante el primer trimestre de gestación, para privilegiar procedimientos ambulatorios recomendados por organismos internacionales.
Para Morelos, la aplicación del documento implica coordinar la capacitación y difusión de sus disposiciones entre centros de salud y hospitales comunitarios, así como garantizar la disponibilidad continua de los medicamentos recomendados y dar seguimiento a los indicadores de atención.