¿Sabías que tienes derecho a poseer un arma en casa? Esto dice la ley
NUEVA YORK. – Una acusación formal emitida por la Fiscalía de Nueva York ha desatado una crisis sin precedentes en la política mexicana, al señalar directamente al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, junto a un senador y ocho altos funcionarios estatales por presuntos vínculos con el crimen organizado. La justicia estadounidense sostiene que la estructura de gobierno en Sinaloa habría operado para favorecer las actividades de la facción de Los Chapitos, del Cártel de Sinaloa.
El escrito de acusación, liderado por el fiscal Jay Clayton, fundamenta las órdenes de aprehensión y extradición bajo los siguientes cargos principales:
Además del mandatario estatal, la fiscalía estadounidense apunta a una red que incluye a un senador de la República y otros ocho funcionarios clave del gobierno sinaloense, lo que Washington describe como un caso sistémico de narcopolítica. El fiscal Clayton, conocido por llevar el caso contra Nicolás Maduro, asegura que la acusación se cimenta en "información de alta calidad" proporcionada por testigos que forman parte del sistema carcelario estadounidense.
Mientras la oposición en el Congreso mexicano ha comenzado a solicitar la disolución de poderes en Sinaloa, el gobernador Rubén Rocha Moya se declaró "tranquilo" y negó los cargos, asegurando que "no va a pasar nada".
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta un escenario de alta tensión bilateral. La mandataria señaló que su gobierno estudiará el documento, aunque subrayó que las pruebas aún no han sido entregadas formalmente a México. El dilema para el gobierno federal radica en entregar a un gobernador de su propio partido (Morena) o tensar la relación con la administración de Donald Trump, quien ha intensificado la presión arancelaria y de seguridad bajo la premisa de que México está "controlado por los cárteles".