Vinculan a proceso a hombre por abuso sexual agravado en Xoxocotla
CUERNAVACA, Mor., 6 de junio de 2026.— A siete meses de la desaparición de Sharick Stacy Bonilla Díaz, una joven de 15 años de origen colombiano, su familia mantiene una búsqueda activa tras perder su rastro el pasado 30 de octubre de 2025. El caso ha dado un vuelco luego de que las investigaciones geolocalizaran la última señal de su teléfono celular en el municipio de Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Aura Janeth Díaz, madre de la menor relató que Sharick salió de su domicilio en Jiutepec alrededor del mediodía con permiso para ir a un parque cercano, a escasos dos minutos de su vivienda. Al notar que no regresó a la hora acordada, la familia comenzó a buscarla en la zona. Más tarde, recibieron un mensaje de texto donde la joven aseguraba encontrarse en el centro de Jiutepec, siendo esa la última comunicación directa que tuvieron con ella.
La denunciante acusó que la Fiscalía General del Estado (FGE) tardó 15 días en entregarles el registro de las últimas ubicaciones del dispositivo móvil. Ante la falta de avances iniciales, los padres y hermanas de la víctima recorrieron por cuenta propia bares, centros nocturnos y puntos de riesgo en municipios como Jojutla, ante el temor de que fuera víctima de trata.
La familia detalló que radica en Morelos desde hace cinco años, tras salir de Colombia debido a constantes amenazas y violencia intrafamiliar ejercidas por el padre de las menores. La madre migró primero para establecerse y fue en marzo de 2025 cuando logró traer a Sharick y a su otra hija a México, bajo la promesa de brindarles un entorno seguro.
Respecto a las líneas de investigación, la madre descartó la participación de la expareja en la desaparición, argumentando que el implicado cuenta con antecedentes penales vigentes en su país de origen y carece de los medios para trasladarse a territorio mexicano, por lo que presumen que el caso podría estar ligado a un delito del fuero federal cometido en el país.
"Mi hija me pide permiso para ir al parque... ya no regresó. Fuero 15 días que tuve que esperar para que la Fiscalía me entregara las últimas ubicaciones de su celular. Su última ubicación fue Nuevo Laredo, Tamaulipas, que marcaba su teléfono... Decido salir de mi país para cuidar mi vida, las traje pensando que iban a estar mejor, pero desafortunadamente no fue así".