Bajo el volcán: Luna llena en las rocas
Me encontraba en una disyuntiva para la primera recomendación literaria de esta columna, Bajo el volcán. Tengo mis libros favoritos que me fascina recomendar porque me han marcado y son parte de mi vida; sé que éstos dejan una huella innegable en quien los lee.
Después de un ejercicio de introspección me decidí, para esta primera entrega, por El libro salvaje (2008, Fondo de Cultura Económica) del escritor mexicano Juan Villoro debido a que después de leerlo comencé a ver a los libros de otra manera.

El escritor nacido en la Ciudad de México plantea una idea que me parece fascinante: los lectores no escogen a los libros, son los libros quienes escogen a quienes los leerán. A partir de ese momento vi a los libros como algo más que entretenimiento, diversión o enriquecimiento cultural; éstos se convirtieron en mis mentores y consejeros.
La novela es catalogada como literatura juvenil, para mi es un libro iniciático que hace un homenaje a la literatura misma y a la conexión que se genera entre los libros y sus lectores. Villoro nos regala una joya en donde convergen ficción, aventura, magia y la importancia de los libros en la vida de las personas.
La vida y las vacaciones del protagonista, Juan de trece años, cambian bruscamente cuando sus progenitores se separan. Debido a la crisis familiar, Juanito se ve obligado a pasar las vacaciones veraniegas con su tío Tito, un excéntrico lector cuya casa está repleta de libros. Conforme transcurre la historia, se crea una linda relación entre tío y sobrino la cual tiene como hilo conductor el amor por los libros.
El periodo vacacional que en teoría sería un fiasco para Juan, se convierte en unas vacaciones memorables en donde despierta su interés por la lectura y, también, conoce el amor cuando conoce a Catalina. Con ella tendrá la encomienda de encontrar el mítico Libro Salvaje, publicación rebelde que se resiste a ser leída.
La novela es un homenaje a los libros, en la historia encontramos referencias fantásticas a los grandes de las letras. Los libros nos eligen en el momento preciso en el que tenemos que leerlos.
Somos los libros que leemos…