Tiempos Modernos: Claudia, primer paso para obtener justicia
Hola, soy la Tierra.
El tercer planeta alrededor del Sol.
Respiro.
Fuuuh… fuuuh… fuuuh…
Y en ese respirar habitan mundos.
Sobre mi piel brotan las flores,
crack… susss… crack… susss…
abriéndose en colores que no caben en una sola mirada.
Los pájaros marcan el tiempo:
trrii trrii… chío, chío… trrii trrii trrii …
son avisos, son llamados.
Y el agua
corre diciendo cosas:
shhhh… glup… shhhh… glup… glup… glup…
se desliza entre piedras, recuerda caminos, insiste.
Muchos me llaman hogar.
Otros no dicen nada, pero se quedan.
Pero, últimamente, algo se ha alterado.
Mis ríos ya no cantan igual:
ghrr… glup… khh… ghrr… glup… khh…
arrastran venenos que no comprenden.
Mis bosques, que antes susurraban,
ahora estallan:
crack—crack—FSSSHHHHHHHHHHH
y el fuego ya no es ciclo, es una herida abierta.
Escucho a los animales correr sin rumbo:
tap tap tap tap… … tap … tap tap… …
Algo los empuja fuera de sí.
Los humanos dicen
que la riqueza duerme bajo mi piel,
en metales y en petróleo.
Clang… clang… rrrrmmm…
excavan, perforan, extraen.
Pero no escuchan.
No escuchan cuando el río tose.
No escuchan cuando el bosque cruje de cansancio.
No escuchan cuando el aire se espesa:
ffff… ffff… ffff… … ffff… … … fff … … … …
Yo hablo, pero no en una sola lengua.
Hablo en raíces que se tensan,
en alas que migran antes de tiempo,
en mareas que golpean distinto:
boom… splash… boom…
Necesito alguien que hable humano.
He visto que ustedes, humanos, miran superficies luminosas
tic… tic… swipe… swipe… swipe…
y que ahí las palabras viajan rápido.
¿Conoces ese lenguaje?
¿Podrías escucharme
y decirles a los tuyos
que no es ruido lo que hacemos,
que es voz?
Las flores susurran.
Los castores advierten.
Los ríos insisten.
Las montañas resuenan:
mmm… mmm…
Y todos,
todos,
estamos diciendo lo mismo: ¡auxilio!
escucha.
Continuará…




