Detienen al presunto feminicida de la estudiante española en Cuautla
Cuernavaca, Mor. 17 de julio de 2026. – En un ambiente marcado por la reciente confrontación en el pleno, la Junta Política y de Gobierno del Congreso de Morelos definirá este viernes si autoriza el incremento salarial solicitado por el Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Poder Legislativo.
La negociación, que busca frenar la escalada de protestas, se centra en una contrapropuesta sindical del 6,2 por ciento. Isaac Pimentel Mejía, presidente de la Mesa Directiva, busca desmarcar esta revisión salarial de los actos violentos ocurridos durante la sesión de clausura del miércoles pasado, calificando la búsqueda de un acuerdo como una medida de responsabilidad financiera.
Conflicto sindical frente a la disciplina fiscal
El diputado reconoció que la petición original del 8%, con su impacto presupuestal de hasta ocho millones de pesos, obligó a una revisión exhaustiva de las finanzas. Pimentel Mejía intentó apaciguar el terreno político al negar rotundamente que el Legislativo pretende recortar prestaciones, enviando un mensaje de calma a la base trabajadora para evitar que el conflicto se convierta en una bandera de desgaste contra su gestión.
Ruptura y deslinde administrativo
Sobre la irrupción del personal en el salón de sesiones, el presidente de la Mesa Directiva fue enfático al señalar que, aunque el diálogo para el alza salarial continúa, los actos de violencia no serán tolerados y seguirán un cauce legal independiente. Este deslinde busca separar la negociación laboral de las posibles sanciones administrativas, intentando así contener el costo político que la inestabilidad en el recinto ha generado para los diputados.
El Congreso llega a este viernes bajo la presión de conciliar las demandas laborales con una austeridad que el grupo parlamentario busca preservar como sello de su administración, evitando que la crisis interna comprometa la agenda legislativa de los próximos meses.




