Bajo el volcán: Luna llena en las rocas
Desde la experiencia adquirida como defensora de derechos humanos, en el activismo y funcionaria pública, decidí construir esta Agenda desde el diálogo directo con la población morelense. La Agenda de Derechos Humanos Morelos 2025–2028 no es un documento más: es el resultado de escuchar, de caminar el territorio y de reconocer que las políticas públicas solo tienen sentido cuando parten de la vida cotidiana de las personas.
Recorrer los 36 municipios del estado, dialogar con 2,405 personas, aplicar 884 encuestas y brindar 95 asesorías itinerantes permitió transformar voces, preocupaciones y testimonios en un diagnóstico riguroso. No son cifras aisladas: son historias reales que revelan desigualdades persistentes y reclamos legítimos que demandan respuestas públicas, coordinadas y sostenidas.
Los datos son contundentes. El 40% de la población ha sufrido algún tipo de discriminación; el 65% no sabe dónde denunciar una vulneración a sus derechos; apenas el 10% considera que las y los servidores públicos están adecuadamente capacitados en la materia; y el 30% enfrenta barreras para acceder a servicios esenciales.
Frente a esta realidad, la Agenda plantea una ruta clara: siete líneas estratégicas y 14 acciones prioritarias con un cronograma definido, que van desde la creación de un Centro de Formación en Derechos Humanos hasta mecanismos de prevención de la tortura y monitoreo de los derechos de las personas con discapacidad.
Este proceso fue posible gracias a una convergencia institucional amplia: el gabinete estatal, los tres poderes, órganos autónomos, municipios, la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, organizaciones de la sociedad civil y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas acompañaron su construcción. Esa corresponsabilidad no concluye con el diagnóstico. Por ello, el Gobierno del Estado impulsará la conformación de una mesa interinstitucional permanente, orientada a dar cumplimiento a la Agenda, generar sinergias entre instituciones públicas, sociedad civil y academia, y atender de manera coordinada los reclamos expresados por la población.
Esta mesa permitirá articular capacidades, evitar duplicidades y fortalecer la labor de la Comisión de Derechos Humanos, ampliando su alcance territorial y social. Su objetivo central será acercar los derechos humanos a más personas, para que los conozcan, los ejerzan y los hagan exigibles. Porque defender derechos no debe ser un privilegio de quienes saben a dónde acudir, sino una posibilidad real para todas y todos.
La Agenda también visibiliza amenazas cotidianas que atraviesan la vida de comunidades enteras: niñas y niños que normalizan el acoso callejero, escuelas que operan sin condiciones dignas, y contextos donde defender derechos humanos implica riesgos reales. Reconocer estas realidades es apenas el primer paso; prevenirlas y proteger a quienes las enfrentan es una responsabilidad impostergable. Por ello, fortalecer la presencia municipal, la formación especializada y los vínculos interinstitucionales no es retórica: es una prioridad.
La Agenda es patrimonio de la sociedad morelense y su éxito demanda compromiso compartido. El Ejecutivo debe traducirla en presupuesto; el Legislativo, en reformas que incorporen estándares internacionales; el Poder Judicial, en criterios que protejan efectivamente las garantías; y los municipios, en políticas locales con enfoque de derechos. La sociedad civil y la academia seguirán siendo contrapesos indispensables para evaluar, acompañar y exigir su cumplimiento.
El éxito se medirá no solo en indicadores técnicos, sino en la vida cotidiana: menos violaciones, mayor acceso a servicios, menor discriminación y mayor confianza ciudadana. Morelos cuenta hoy con una hoja de ruta construida desde la escucha y el territorio. Convertirla en realidades tangibles es una tarea compartida.
Esta columna será un espacio de información y reflexión colectiva.
Porque en Morelos, todos los derechos deben ser para todas las personas.
* Soy Nadxieelii Carranco Lechuga, comprometida con la defensa y promoción de los derechos humanos en Morelos. Desde la Presidencia de la Comisión de Derechos Humanos del Estado he impulsado la construcción participativa de la Agenda de Derechos Humanos Morelos 2025–2028, con la convicción de que la protección efectiva de derechos surge del diálogo cercano con las comunidades y de la coordinación entre autoridades, sociedad civil y academia.