Detienen al presunto feminicida de la estudiante española en Cuautla
CUERNAVACA, Mor., 3 de julio de 2026.- El jefe de la Oficina de la Gubernatura, Javier García Chávez, celebró que Ulises Bravo Molina, exdirigente de Morena y hermano de Cuauhtémoc Blanco, "se decante como opositor" al gobierno de Margarita González Saravia, y afirmó que por fin se quitó la máscara, al tiempo de señalar que la actual administración "no se anda embriagando por todos lados, como ocurrió en el gobierno de su hermano".
Dijo que como exdirigente de Morena, esa fuerza política deberá iniciar procedimientos correspondientes en contra de Bravo Molina, pues la postura opositora que ahora asume no se corresponde con una militancia digna del Movimiento. García Chávez descalificó el hecho de que quien podría ser llevado a juicio por violencia familiar cite una fiesta para tomar una postura política. Le recomendó entonces litigar su asunto en tribunales, más que andar buscando fantasmas.
Luego de que el exdirigente estatal de Morena, Ulises Bravo Molina, rechazara las acusaciones de que busca politizar el proceso judicial que enfrenta por presunta violencia familiar y acusara al Gobierno de Morelos de utilizar “cortinas de humo” para distraer a la opinión pública, el jefe de la Oficina de la Gubernatura, Javier García Chávez, respondió con dureza y aseguró que el también hermano del exgobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo se ha colocado abiertamente en la oposición.

Tras la publicación realizada por Bravo en redes sociales, donde cuestionó la situación de seguridad, el aumento al transporte público y presuntos vínculos de funcionarios con la delincuencia organizada, García Chávez afirmó que celebra que el exlíder morenista haya definido públicamente su postura política.
“Me congratulo que él, como expresidente estatal de Morena, ahora se haya decantado como un opositor a este gobierno. Ya con todo lo que estipula ahí, se coloca en el campo opositor, cosa que yo celebro para quitar máscaras de una vez por todas”, expresó.
El funcionario también desestimó los señalamientos de Bravo relacionados con una supuesta conversación sostenida por un magistrado durante una fiesta, en la que presuntamente se habría hecho referencia a su situación jurídica. Consideró lamentable que el exdirigente partidista pretenda trasladar su defensa legal al terreno político y social.
“Qué pena que trate de trasladar su procedimiento legal y judicial al escenario de una fiesta. Que el señor se dedique a litigar en el juzgado correspondiente si es inocente o no es culpable”, sostuvo.
Además, García Chávez lanzó una crítica directa al comparar la actual administración con la pasada, al señalar que el gobierno encabezado por la gobernadora Margarita González Saravia no permite que funcionarios intervengan en procedimientos judiciales ni que éstos se discutan en reuniones sociales.
Finalmente, consideró que corresponde a Morena valorar la postura asumida por su exdirigente estatal, al señalar que, si continúa siendo militante del partido, será el Comité Ejecutivo Estatal o Nacional quien determine si existe alguna consecuencia política por sus declaraciones contra un gobierno emanado de la misma fuerza política.
La confrontación ocurre en medio del proceso judicial que enfrenta Ulises Bravo por presunta violencia familiar, caso que ha derivado en un intercambio de acusaciones entre el exlíder partidista y funcionarios del gobierno estatal, quienes rechazan cualquier intento de injerencia en las decisiones de los tribunales.




