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PUEBLA, Pue., 30 de octubre del 2026.- A más de 21 años del caso que exhibió la persecución y tortura contra la periodista Lydia Cacho, el exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, y la comunicadora presentaron sus alegatos finales ante la autoridad judicial, en una audiencia en la que ella exigió la pena máxima contra el exmandatario, mientras él negó haber ordenado su detención y agresiones.
Durante la diligencia de este jueves 29 de octubre, ambas partes expusieron sus argumentos ante la jueza cuarta de distrito en Quintana Roo, María José Pech Sáenz, quien deberá determinar la responsabilidad del exmandatario poblano en los hechos denunciados por la periodista.
Desde su intervención, Cacho sostuvo su exigencia de justicia y pidió que se imponga la sanción máxima a quien fuera gobernador de Puebla, a quien responsabiliza de ordenar las agresiones que sufrió después de publicar investigaciones relacionadas con una red de explotación sexual infantil.
Por su parte, Marín compareció de manera virtual desde el penal de máxima seguridad de El Altiplano, donde permanece recluido. Durante su intervención rechazó las acusaciones y aseguró: “No hay prueba material de que ordenara la detención y tortura en contra de la periodista Lydia Cacho”.
Uno de los elementos centrales de la audiencia fue la conversación telefónica que sostuvo con el empresario Kamel Nacif, en la que se escucha al exgobernador referirse a que ya había enviado a darle un “coscorrón a la pinche vieja”. Sin embargo, su defensa sostuvo que esa expresión no hacía referencia a Lydia Cacho.
La representación legal de la periodista, encabezada por Araceli Andrade, cuestionó los argumentos de Marín y consideró que sería absurdo esperar la existencia de un documento en el que el exgobernador hubiera ordenado por escrito la tortura de la comunicadora.
El caso se remonta a 2005, cuando Lydia Cacho fue detenida en Cancún, Quintana Roo, y trasladada a Puebla después de publicar el libro Los demonios del Edén, en el que documentó una red de explotación sexual infantil. La periodista denunció que durante ese traslado fue víctima de tortura y amenazas, hechos por los que durante más de dos décadas ha exigido justicia.
Con la presentación de estos alegatos concluyó la etapa de audiencias y quedó pendiente la resolución judicial. No obstante, la jueza María José Pech Sáenz informó que emitirá la sentencia cuando su carga de trabajo se lo permita, por lo que todavía no existe una fecha definida para conocer el fallo.