Tiempos Modernos: Claudia, primer paso para obtener justicia
Los memes no son sólo chiste. Son, a veces, el reclamo más honesto que circula en el espacio público.
En abril de 2026, en vísperas de la inauguración del Mundial de Futbol en la Ciudad de México, la ciudad comenzó a pintarse de morado y llenarse de ajolotes. Los comentarios no se hicieron esperar. Iban entre sorpresa por esta nueva estética y cuestionamiento por la razón del cambio. Ante las críticas, la jefa de gobierno dijo que "si ajolotizar significa llenar de color lo que antes era gris, construir utopías, transformar el espacio público y modernizar la movilidad, entonces claro que estamos ajolotizando" (sic).
Ante esta declaración, los memes no se hicieron esperar. Cuando los ciudadanos están inconformes ante alguna acción que tenga impacto en su vida cotidiana, podrán socializar esas molestias entre amigos, familiares, vecinos, colegas y, también, a través de las redes sociales donde tienen varias opciones para expresar sus quejas.
Cada red social nos ofrece distintas posibilidades de expresión que pueden combinarse para construir publicaciones. Entre estos resultados multimodales está el meme. Usualmente, como las características de los memes es que son productos gráficos que comunican mensajes utilizando, generalmente, la sátira, tendemos a pensar que su objetivo no va más allá de producir risas.
Sin embargo, es justamente el formato visual "despreocupado", mezclado con la sátira lo que hace de éste un formato ideal convertirse en una táctica política ad-hoc a la época (y la situación). Michel de Certeau explica a la táctica como esta acción que carece de un territorio fijo, pero que tiene por objetivo "sacudir" la estabilidad de la estrategia impuesta por la clase dominante. La manera de lograr esto es a través justamente del elemento sorpresa que, en este caso, el gobierno no ve venir como una oposición que pueda desestabilizarlos.
Aunque podríamos hablar de muchos otros ejemplos, el que hoy nos trae a esta columna es el de la ajolotización de la CDMX y los memes que el gobierno desacreditó diciendo que [a la gente] le gusta hacerla de tos [por lo que sea]. Y no. En esta ocasión, aunque los memes nos sacaran una sonrisa al verlos, su objetivo era exponer las verdaderas preocupaciones de la ciudadanía al respecto. En este caso, la ciudadanía dejaba claro en sus memes que no les molestaba que se pintara la ciudad, ¡al contrario! Coinciden con Brugada en que no quieren ver la ciudad gris. Pero antes de dejar de verla gris, la quieren ver con un transporte público que funcione correctamente, una infraestructura completa y, también, una ciudad en donde las mujeres puedan vivir tranquilas.
Los memes que critican la ajolotización de la ciudad como una estetización del espacio público con motivo del Mundial de Fútbol que iniciará la próxima semana es un ejemplo de que, de mensajes gráficos cargados de sátira existen sorpresas que buscan desestabilizar estrategias gubernamentales. Ver estos memes y reír está bien, pero también está bien cuestionar qué hay detrás de los argumentos que sustentan. ¿Hay reclamo? ¿Cuál es? ¿A quién? Parte de la construcción de los diálogos en esta era fragmentada tiene que ver con leer estos mensajes (fragmentados), ¡PERO!, cada uno de nosotros reunir las piezas del rompecabezas que todas esas tácticas nos están queriendo armar.