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CUERNAVACA, Mor. – En una potente acción simbólica este 11 de mayo, las colectivas feministas Verde Violeta y Colectiva Hilos intervinieron la glorieta de la Paloma de la Paz en Cuernavaca. El monumento fue cubierto con el textil rojo "Sangre de mi sangre", una metáfora visual del derramamiento de sangre provocado por la violencia feminicida y las desapariciones en la entidad.
La protesta tuvo como objetivo resignificar el Día de las Madres, colocando en el centro de la conversación pública a las madres buscadoras. Según el Registro Nacional consultado este mes, México alcanza la cifra de 133 mil personas desaparecidas, una crisis que en Morelos tiene rostros concretos de estudiantes, periodistas y activistas.
Alrededor de la glorieta se instalaron pancartas con los nombres de víctimas recientes, entre ellas estudiantes de la UAEM como Aylín Rodríguez, Karol Toledo, Kimberly Ramos y Viridiana Morales, así como la artista Mafer Rejón y la periodista Andrea Maylin. Las activistas, con los rostros cubiertos, realizaron un recorrido circular denunciando que "la paz está manchada de sangre".
Finalmente, las colectivas subrayaron que esta intervención ocurre en el marco del fin de la huelga en la UAEM, criticando que el debate se haya centrado en los daños materiales a los edificios, desplazando la discusión sobre la violencia de género y las exigencias de justicia que detonaron originalmente las movilizaciones estudiantiles.