Aprehenden a hombre por incumplir medidas cautelares por robo
Cuernavaca, Mor., 25 de octubre de 2026. Las penas por el delito de acoso sexual en Morelos podrán aumentar hasta en dos terceras partes cuando se cometa en establecimientos privados con acceso público y la víctima se encuentre en situación de vulnerabilidad derivada del servicio que recibe.
La modificación quedó establecida en el decreto 1 mil 582, publicado en la edición 6 mil 611 del Periódico Oficial Tierra y Libertad. La sanción base para este delito va de dos a cinco años de prisión.
El decreto incorpora un párrafo al artículo 158, que establece el incremento de la pena cuando se presenten estas condiciones, con lo que se amplía el alcance de las agravantes contempladas en la legislación estatal.
Entre los espacios donde puede presentarse este tipo de vulnerabilidad se encuentran gimnasios, centros de acondicionamiento físico, spas, establecimientos de masajes terapéuticos o estéticos, consultorios médicos, academias deportivas y salones de belleza.
De acuerdo con la exposición de motivos, en estos lugares pueden generarse condiciones de confianza y cercanía física derivadas de los servicios que se prestan, las cuales podrían ser aprovechadas para realizar conductas sexuales sin consentimiento.
La reforma responde a la necesidad de considerar situaciones en las que no existe una relación formal de subordinación, pero sí condiciones que pueden colocar a las personas usuarias en una posición vulnerable.
Como antecedente, la legislación estatal ya contemplaba agravantes relacionadas con la existencia de una relación jerárquica, el aprovechamiento del servicio público y la comisión del delito en el transporte público.
La exposición de motivos también señala que la violencia sexual constituye un problema estructural en México, que afecta principalmente a mujeres, niñas y adolescentes.
Según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), más del 70 por ciento de las mujeres de 15 años y más han experimentado al menos un incidente de violencia a lo largo de su vida, con una proporción importante de estos hechos en espacios comunitarios o de uso público.