Detienen al presunto feminicida de la estudiante española en Cuautla
CUERNAVACA, Mor., 10 de marzo de 2026.- Las investigaciones sobre presuntas irregularidades en la contratación de medicamentos durante la administración del exgobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo se encuentran en su etapa final.
Esta semana se informó que las auditorías practicadas a los ejercicios fiscales 2021, 2022 y 2023 no han hallado sustento para las acusaciones de desvío de recursos, calificándolas como señalamientos "sin fundamento".
De acuerdo con la información obtenida, las revisiones efectuadas a la Secretaría y Servicios de Salud de Morelos muestran cumplimiento en los contratos celebrados con diversos proveedores. Los reportes indican que los señalamientos de corrupción —que incluían un presunto desvío superior a los 300 millones de pesos— resultan técnicamente "insostenibles", dado que dicha cifra equivale al presupuesto total destinado a medicamentos en la entidad.
Asimismo, se destacó que durante el periodo cuestionado, los niveles de abasto de insumos médicos superaron el 90%, cifra que fue reconocida en su momento por autoridades federales del IMSS-Bienestar, bajo la gestión de Zoé Robledo.
Dentro de la controversia mediática se vinculó a Joan Christian Carmona Barón, actual titular del Secretariado Ejecutivo del Consejo Municipal de Seguridad Pública de Cuernavaca, sugiriendo que una de sus empresas farmacéuticas habría participado en dichas irregularidades.
Al respecto, el funcionario municipal fue enfático al desmentir estas versiones en entrevista: “Ninguna de las empresas que represento vendió medicamentos o insumos al sector salud del gobierno anterior”, puntualizó Carmona Barón.
El funcionario atribuyó los señalamientos a un posible "revanchismo político" y al llamado "fuego amigo", advirtiendo que los ataques podrían intensificarse debido a la actual coyuntura electoral.




