Registra Morelos alta incidencia de extorsión contra mujeres
Cuernavaca, Mor., 14 de octubre de 2026.— La violencia contra el transporte público se extendió por municipios de la zona oriente de Morelos, donde seis unidades fueron blanco de ataques durante las últimas 24 horas, entre disparos e incendios, además de dos agresiones contra taxistas en Cuautla, uno de ellos herido de bala.
Los hechos ocurrieron en Tlayacapan, Cuautla y Yecapixtla, con ataques contra colectivas y unidades de transporte que evidencian la vulnerabilidad de choferes, pasajeros y trabajadores del sector. Los datos disponibles no permiten establecer si todos los casos están relacionados.
El primer ataque ocurrió alrededor de las 21:30 horas del lunes, cuando una colectiva de la Ruta 13 recibió varios disparos sobre la carretera Oaxtepec-Xochimilco, en los límites entre Oaxtepec y la colonia Cazahuates, en Tlayacapan. La unidad 101 presentó impactos del lado del conductor y no se reportaron personas lesionadas.

La tarde del martes, dos sujetos presuntamente rociaron combustible y prendieron fuego a una unidad de la Ruta Cocoyoc estacionada en una base de la calle Cura Tapia, en el Centro de Cuautla. Comerciantes ayudaron a sofocar las llamas antes de que el vehículo fuera consumido por completo.
Horas después, otra colectiva se incendió en la avenida Reforma, en la colonia Emiliano Zapata de Cuautla. Mientras fuentes policiacas señalaron una posible falla en una manguera de gas, testigos afirmaron que dos hombres en motocicleta obligaron al conductor y a los pasajeros a descender y después prendieron fuego a la unidad.
El incendio alcanzó un domicilio aledaño y dañó dos medidores de electricidad. El chofer resultó ileso.
A estos hechos se sumaron las agresiones contra dos taxistas en las colonias Otilio Montaño y Fraccionamiento Volcanes, en Cuautla, así como el reporte de otra colectiva calcinada en la colonia Juan Morales, en Yecapixtla.
La concentración de ataques en tres municipios de la región coloca nuevamente la seguridad del transporte público en el centro de la discusión. Sin embargo, la información disponible no incluye posicionamientos de las autoridades estatales sobre estos hechos ni datos que permitan determinar si existe una estrategia específica para contener las agresiones contra el sector.





