Condenan a hombre a más de 25 años de prisión por violación en Tetela
Cuernavaca, Mor., 16 de octubre de 2026.- El almacenamiento de los 19 presas ronda el 60 por ciento de su capacidad; El Rodeo registra el nivel más bajo, con 33.84 por ciento.
Los bajos niveles de almacenamiento en las presas de Morelos podrían afectar la disponibilidad de agua para el próximo ciclo agrícola, ante las precipitaciones escasas e irregulares registradas durante 2026, advirtió la Comisión Estatal del Agua (Ceagua).
De acuerdo con el organismo, las 19 presas de la entidad mantienen un almacenamiento promedio cercano al 60 por ciento de su capacidad, situación que genera preocupación por la disponibilidad del recurso hídrico para las actividades del campo.
Entre los embalses con menores niveles se encuentra la presa El Rodeo, ubicada en Miacatlán, con apenas 33.84 por ciento de su capacidad. Le siguen Ahuhuetzingo, en Puente de Ixtla, con 54.15 por ciento; Carros-Cayehuacán, en Axochiapan, con 66.07 por ciento, y Quilamula, en Tlaquiltenango, con 66.67 por ciento.
Juan Anguiano Ortiz, subsecretario de Agua y Saneamiento de la Ceagua, señaló que una reducción en las reservas podría repercutir principalmente en el sector agrícola, por lo que recomendó a los productores ajustar la programación de sus cultivos a la disponibilidad de agua y reforzar las medidas para su uso eficiente.
El funcionario explicó que, hasta el momento, no se reportan afectaciones generalizadas al suministro de agua potable, debido a que más del 90 por ciento de las localidades de Morelos se abastecen mediante pozos.
Sin embargo, advirtió que, si durante el próximo año se presentan condiciones de sequía, también podrían registrarse repercusiones en los mantos freáticos, lo que representaría un riesgo adicional para la disponibilidad de agua en la entidad.
En el caso de la presa El Rodeo, las autoridades mantienen la revisión de sus condiciones de operación, debido a que su almacenamiento depende del río Tembembe.
Mientras tanto, la Ceagua mantiene la expectativa de que las lluvias contribuyan a recuperar los niveles de los embalses. No obstante, la evolución de las precipitaciones y las condiciones de almacenamiento serán factores determinantes para establecer la disponibilidad de agua de cara al siguiente ciclo agrícola.




