CUERNAVACA, Mor, 20 de enero de 2015.- La historia protagonizada por Alex Nash, un niño británico, es bastante surrealista. Resulta que el pequeño, de apenas cinco años, podría terminar yendo a juicio tras no ir a una fiesta de cumpleaños a la que le había invitado un amigo, relata la revista QUÉ!.

El pequeño no pudo ir a celebración, en la que la familia del cumpleañero había organizado una jornada de esquí. Ahora, para sorpresa de los padres de Nash, le reclaman el dinero que costaba ir a esquiar.

Un día tras volver del colegio, los padres de Alex encontraron un papel en su mochila, que resultaba ser la factura de la jornada de esquí. Julie Lawrence, la madre del niño, les reclama 20 euros, y amenaza con poner una demanda judicial si no los pagan.

Al parecer, la familia de Alex había confirmado en su momento que el niño no tendría problema en asistir a la fiesta de cumpleaños de su amigo, pero poco después cayeron en la cuenta de que la fecha coincidía con un viaje que tenían planeado desde hacía tiempo para ver a los abuelos del pequeño, según The Telegraph.

Así que la familia Nash se fue de viaje, pero no pudieron avisar a los Lawrence de su ausencia ya que no tenían ningún contacto. A pesar de que después se disculparon con la madre del niño, ella se lo tomó bastante mal.

Pero la cosa no quedó en un simple cabreo, ya que Lawrence ha llegado hasta el punto de reclamarles la factura y amenazarles con un juicio. Después de esto, Derek, el padre de Alex, fue a visitar a la mujer a su casa y asegura que no tiene intención de pagar el dinero solo por cómo se ha comportado. «Habría pagado el coste de la jornada de esquí de Alex si ella se hubiese comportado de otra forma», ha asegurado Derek.