Nada personal
LA INSUFICIENCIA
El problema de presupuestos en Morelos alcanza tintes dramáticos por altos dispendios, convocatorias masivas a mitines del PRD, persecusión a enemigos políticos y manoseo indiscriminado de las arcas púbicas.
Los morelenses habrán de pagar cerca de cuatro mil 500 millones de deuda más y sobre espaldas de la ciudadanía recae el despilfarro de autopromoción en anuncios espectaculares en otros estados, “shopping” de diputados, acarreos para actos domingueros y un sinfín de corruptelas denunciadas en foros públicos.
El congreso local hizo válido el uso indiscriminado de 2 mil 800 millones de pesos que en un año volaron en la entidad y la misma legislatura dio por “bien gastada” esa descomunal cifra. La entidad se deshace a pedazos en la derruida infraestructura urbana.
Las mínimas obras carreteras son de orden federal y sin embargo el desgaste en promocionar como si fuera gracia de la administración local es descomunal.
Ahora es contratado otro crédito de mil 500 millones para terminar de hipotecar el futuro de Morelos en los próximos 20 años.
En contrasentido el congreso arrastra un déficit de 400 millones de pesos bajo la gestión de Francisco Moreno Merino. El punto de derroche del diputado plurinominal incitó la alarma de los demás coordinadores parlamentarios quienes le advirtieron no fiarse de un rescate económico por parte del Ejecutivo, pero don Paco dio oidos sordos y así fraguó su salida.
La suerte de Moreno Merino está trazada hacia una “invitación” a la Secretaría del Trabajo del estado con intención de tenerlo bajo control vistos sus manejos caoticos y a manera de someterlo en la inusitada pretensión de haberse dicho aspirante a gobernador.
Sin embargo el problema sobreviene con empresarios, centrales obreras, sindicatos independientes y del sector privado quienes al conocer esta posibilidad protestaron púbicamente porque con Moreno sobrevendría el caos.
En días recientes más de 70 organizaciones sindicales, clase patronal y federaciones obreras reconocieron logros en la administración actual por las conciliaciones, respeto a derechos de trabajadores así como la estabilidad que ha conllevado a una paz laboral sin precedentes ni huelgas.
Líderes como el vicepresidente del Congreso del Trabajo, Reyes Soberanis, de la Confederación Revolucionaria Obrera Campesina, Rafael Salgado, de la CTM, Roberto Castrejón, Cuauhtémoc Plasencia y Alberto Juárez Blancas de la federación respaldaron la política laboral morelense y destaca su disposición a mantener el equilibrio en la relación patrón-empleados-gobierno.
Con Moreno Merino la estabilidad alcanzada tendría un futuro sombrío dado que de conciliador no tiene un ápice y en cualquier arena se le conocen sus modos sobrados.
“En Morelos se ha generado estabilidad laboral, se ha mantenido la paz laboral, no sé si esto lo quieran canjear por imponer a este personaje (a Paco Moreno)”, advirtió Vinicio Limón, líder de la CTM en el estado.
Existe seria preocupación en la clase trabajadora de ser concretado este movimiento y el problema llega incluso a una decisión dentro del PRI porque tampoco saben qué hacer con el polémico diputado.
NUBARRONES EN EL PRI
Precisamente en el Revolucionario Institucional se avecina la tormenta de la renovación de la dirigencia local. Dentro de una semana será conocida la convocatoria para la renovación del comité estatal con los eternos grupos y actores confrontados en la guerra por el mando.
El priísmo morelense está en la lona y se alían personajes que hace cinco años se sacaban los ojos: Manuel Martínez Garrigós y Amado Orihuela Trejo, quienes tras haberse tundido ahora buscan servirse del partido sin importarle al primero su proceso de expulsión y el otro representa lo peor con una pandilla salteadora de la peor ralea, impunes a pesar de tomar dos veces la sede tricolor.
¿Van a permitir en el CEN que un calaña de esa estirpe se apodere otra vez de su instituto? Sería el peor mensaje a la militancia en ruta a caer al cuarto o quinto lugar en 2018.
De los otros grupos destacó el pasado viernes la encerrona en Cuernavaca que tuvieron la señora Maricela Sánchez y su hija con Ivonne Ortega, la ex gobernadora de Yucatán quien se ha lanzado por la candidatura presidencial.
Con estas cartas no llegará a la esquina el ex poderoso partido en Morelos. Le urge una auténtica limpia y la salida de los tumores que aniquilan al instituto político.
De lamentar que desdeñen a los pocos cuadros ganadores en el PRI y se retraen de tomar las decisiones correctas por consideración a los grupúsculos.
¿Consideraciones a clanes perdedores, corruptos y gansteriles? No más, reclama la militancia ávida de una renovación.
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ÚLTIMA LÍNEA: La desbandada de ex liderazgos del PRD a Morena es principio del fin.