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Foto: Archivo

Primera Línea/Fabio Fuentes

 
| 01 de Febrero de 2017 | 9:24
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EL ABSOLUTISMO DE MORELOS

 

Nuevamente el alcalde de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco, recibió protección de la justicia federal para evitar ser destituido del cargo y son limitadas las opciones de sus detractores a verlo fuera de la comuna en vergüenza de la legislatura morelense, rapaz e insistente en una acción de revancha política.

 

La advertencia estaba sentenciada y si no lograban acabar con Blanco en esta andanada de denuncias terminarían por apuntalarlo al frente del ayuntamiento de la capital del estado.

 

Lo peor para los diputados es el desequilibrio de fuerzas con la reciente adhesión al sol azteca de la ex priísta Beatríz Vicera Alatriste para sumar 13 al PRD, el PRI quedó en cinco representantes, Acción Nacional cuatro, Movimiento Ciudadano y Nueva Alianza dos en tanto Verde Ecologista, Encuentro Social, Socialdemócrata y Humanista cuentan solamente uno.

 

Este no fue el mandato del elector morelense en las elecciones de 2015 y se ha burlado la voluntad ciudadana quien habrá de cobrar afrentas vía urnas en 2018. Si es que se lo permiten.

 

La separación de poderes en Morelos no existe ya. El Congreso involucró al Tribunal Superior de Justicia en el tráfico de favores políticos al reformar la constitución para extender hasta 20 años la permanencia de los magistrados actuales en detrimento de decenas de jueces y abogados con anhelos de hacer carrera judicial.

 

Esta acción sin sentido será controvertida por la Comisión Estatal de Derechos Humanos del estado que preside Jorge Arturo Olivares Brito ante la evidente violación a las garantías de personas con interés de incursionar en el poder judicial.

 

El globo negroamarillo está a punto de reventar. Absorber diputados para tener una legislatura completamente a modo sin tener que negociar con la oposición, traficarle favores al Tribunal Superior de Justicia y someter bajo presiones económicas o auditorías a la mayoría de municipios a modo de gobernar al gusto del ejecutivo estatal acarreará graves consecuencias sociales a la entidad.

 

El desequilibrio es caos.

 

El PRD de Cuauhtémoc Cárdenas, Ifigenia Martínez, Porfirio Muñoz Ledo, Raúl Alvarez Garín, Heberto Castillo y demás líderes fundadores lucharon a brazo partido para acabar con el absolutismo del régimen priísta.

 

En Morelos esta versión familiar perredista hace exactamente lo contrario. Devora cuanto puede para mantener el control dictatorial e impositivo sobre la administración y recursos públicos sin rendir cuentas. La experiencia histórica señala que ahora continúa la persecusión sobre resquicios opositores.

 

De terror.

 

OPORTUNIDAD EN RIESGO

 

La avalancha Trump se puede convertir en una cresta de ola para el impopular gobierno de Enrique Peña Nieto si logra utilizar las ofensas y proteccionismo inusitado del nuevo huésped de la Casa Blanca en el repunte mexicano hacia otro horizonte e incluso capitalizar la inexperiencia e ímpetus del nuevo presidente vecino hacia una cruzada de orgullo nacional.

 

El problema es que hay más posibilidades de desperdiciar esta oportunidad a aprovecharla porque aconseja al primer mandatario Luis Videgaray con discursos exasperantes de desperdicio. No aprovechan lances como apuntalar lazos al oriente e incluso recuperar liderazgo latinoamericano en la andanada.

 

En lugar de ello continúan esperanzados a que el yerno de Trump les consiga concesiones con el locuaz mandamás estadounidense y la disposisición de líderes opositores a alinearse detrás de la figura presidencial para encarar al humillante Donald.

 

Hasta el férrero crítico Andrés Manuel López Obrador hubo de apostar a favor de la decisión de Peña Nieto a cancelar el encuentro con Trump, pero después de la esperanzadora acción salió el Ejecutivo a aceptar una negociación integral y sin hablar del muro en público.

 

Es decir, al tratar negociaciones íntegras da paso a que el moribundo Tratado de Libre Comercio y el muro sí serán sujetos de abordaje pero ahora en silencio. Sutil manera de comenzar a arruinar un momento histórico de respaldo nacional.

 

Desde la expropiación petrolera no había surgido una cohesión social de tal magnitud en defensa de la dignidad y soberanía. Suficiente para ahondar el consumo interno y apartarnos de una dependencia exauhstiva sobre la economía del vecino poderoso.

 

Es imposible afirmar que nunca habrá separación del lazo mercantil y financiero entre ambas naciones pero hacer uso de 40 tratados comerciales en otros hemisferios hacen posible mitigar el impacto de recibir aranceles a las exportaciones en tanto los sectores avasallados por el TLC –como el campo- recuperan décadas de abandono.

 

En el tema migratorio habrá deportaciones tantas o mas como sucedió en el régimen de Obama y los visados sufrirán peor rigidez. ¿Alguien va a negar que si pudiéramos hacer lo mismo no cerraríamos la frontera sur de igual forma?

 

El gobierno de Peña Nieto tiene ante sí la oportunidad histórica de llamar a la república en un encuentro con el Congreso de la Unión, gobernadores, cámaras empresariales, líderes de opinión, intelectuales, oposición, organizaciones sociales y ex mandatarios para resolver los dos principales retos: la sequía petrolera y Trump.

 

Hacerlo por reuniones dispersas con discursos reiterativos hará perder el momento de empuje y tal vez no regrese una brecha similar que pronto cerrará conforme regresen las aguas al nivel de las pugnas políticas.

 

Trump nos llevaría al mayor favor, hacernos recapacitar. ¿Lo verán así en Los Pinos?