
Desaparición de personas en México. ¿Qué hacer?
Los políticos son siempre lo mismo. Prometen
construir un puente aunque no haya río.
Nikita Khrushchev
QUE COSA SUCEDE CON EL SOCAVÓN
“¿México? Un país maravilloso, de enormes recursos y variadísimos climas, paisajes y colores, gente cálida, hospitalaria, estupenda! ¡No más que lo terminen!” cuentan que respondió Luis Buñuel a pregunta expresa de un periodista en el aeropuerto de Madrid.
Sea o no verdad que esto lo dijo el gran cineasta español, la realidad es que en nuestro país nunca terminamos, siempre estamos en obra: los segundos pisos, la(s) ampliación(es) del metro; las nuevas líneas del Metrobús; la estela de Luz las remodelaciones – mínimo una por sexenio- del aeropuerto, y la construcción billonaria en dólares del nuevo aeropuerto; la construcción y/o repavimentación por enésima ocasión de plazas, calles, avenidas, carreteras, puentes y autopistas a lo largo y ancho del país entre otras la de México Cuernavaca y el Paso Expréss Cuernavaca autopista del Sol hacia Acapulco, son una muestra de ello. Siempre estamos construyendo o reparando. Nunca acabamos.
Además de las innumerables molestias, retrasos, desvíos y demás fastidiosas consecuencias de este febril afán por realizar obra pública, pero también de corregir lo mal hecho a consecuencia del descuido y negligencia de las constructoras y de las autoridades responsables, resulta que las obras siempre son mucho más costosas respecto de lo presupuestado.
Y viene al caso por lo ocurrido en el Paso Expréss construido por la empresa Aldesa, en el libramiento de Cuernavaca, tan festinado cuando su inauguración apenas el pasado cinco de abril y del que se dijo que no requeriría mantenimiento mayor en “por lo menos treinta o cuarenta años”. El presupuesto original fue de mil cien millones de pesos y su costo final fue de poco más de dos mil doscientos millones, ¡El doble!
Si la obra resulta cuestionable por encajonar los cuatro carriles centrales a los que no se puede acceder ni abandonar en los 14 kms. del nuevo tramo para desesperación de los usuarios y vecinos, lo es más por lo ocurrido el pasado doce de julio con el trágico hundimiento en un diámetro de ocho metros de una sección de la flamante carpeta de concreto hidráulico mejor conocido como “El Socavón” que costó la vida a dos personas asfixiadas en su vehículo ante la indolencia de las autoridades de protección civil locales y municipales. Y que decir de la S. C. y T., cuyo titular el sr. Ruiz Esparza, atribuyó el suceso a las “fuertes e inusuales lluvias” y calificó lo ocurrido como “gajes del oficio” sin omitir disculparse con las víctimas por ” el mal rato que pasaron” y gestionar una astronómica indemnización de hasta ¡Quinientos mil pesos por cada uno de los fallecidos! ¿Qué tal?
Ante el clamor de los medios por aclarar lo ocurrido y deslindar responsabilidades, hubo quienes opinaron que Ruiz Esparza debería ser removido, lo que no ocurrió pues el presidente declaró conveniente esperar las conclusiones de la investigación ordenada para este propósito. El Ejecutivo evitó hablar sobre su posible renuncia o relevo, en cambio, el delegado de la S.C. y T. en Morelos fue cesado de inmediato
Mientras tanto, la opinión pública fue distraída con el insistente rumor de cambios importantes en el gabinete y en el PRI, con vistas al 2018, lo que permitió que el foco de atención dejara de ser Ruiz Esparza y su evidente responsabilidad como titular de la S.C.y T. ¿Estrategia mediática? Tal vez.
Por su parte, el Gobernador Graco Ramírez afirma haber informado con antelación a la S.C. y T. sobre posibles fallas en la obra, lo cual ha sido cuestionado por la misma Secretaría, quien a su vez afirma que el gobierno local estaba obligado a actuar de haber localizado una falla, aplicando medidas preventivas conforme a lo previsto en la Ley General de Protección Civil y la ley estatal en la materia.
Sea como fuere, una vez concluido el peritaje, es indispensable fincar responsabilidades por lo ocurrido y aplicar las sanciones correspondientes a quienes resulten implicados, tanto de la empresa Aldesa, como la multicitada S.C.y T. empezando por su titular, el gobierno local y municipal, CAPUFE, CONAGUA y Protección Civil, quienes ahora, integrados en un “Mesa Técnica” a iniciativa del gobernador y de la Segob, se reunirán para dilucidar alternativas de solución integral al problema.
En cuanto a la reparación de El Socavón, se ha dicho que tomará diez semanas y la construcción de un viaducto y un puente como parte de un plan hidráulico para la zona. La pregunta es: ¿Cuánto más costarán esas obras, que tiempo tomarán? Y lo más importante: ¿Quién nos asegura que no habrá más socavones?