CUERNAVACA Y LA SED INTERMINABLE

En Cuernavaca la gente está molesta por la falta de agua. Sin embargo, dicha situación no se fundamenta en la escasez del vital líquido en la geografía de la Ciudad, sino en el mal manejo administrativo que ha tenido históricamente el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC). En Cuernavaca el problema pudiera ser atendido de una forma eficiente y viable, pero, la falta de voluntad, capacidad, mayor conocimiento y sensibilidad de lo que lo que sienten los ciudadanos, es lo que mantiene a varias familias sin el abasto: no contamos con la infraestructura necesaria y existen fugas financieras que sentencian a la institución a la inoperatividad, a la deuda y a la subproducción.

 

Solo por contextualizar, según datos presentados en el informe de Morelos Rinde Cuentas, en Cuernavaca, tan sólo se explotan 69 millones de metros cúbicos de los 133 que la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) autoriza al municipio. ¿Cómo entender, entonces, que la gente no está recibiendo el agua?

 

Otro dato. Según el estudio, el SAPAC destina porcentajes muy bajos para reinversión que son inferiores al 1% sobre el presupuesto, por lo que muchos de los equipos de bombeo que requieren reparación o sustitución no son atendidos, modificados ni mejorados en función del problema del desabasto. Tan solo en 2015, la ciudad contaba con 90 equipos de bombeo, de los cuales 42 de ellos presentaron fallas continuas.  ¿Cómo esperamos llevar agua a las familias si no tenemos la tecnología adecuada o si la que tenemos está deteriorada y vieja por falta de programas mantenimiento?

 

Ahora bien, corresponde al municipio, como una de sus prioridades constitucionales, garantizar el suministro del agua potable y reparar e invertir en nuevas tecnologías de producción y mejorar sus procesos, pero ¿qué ocurre? SAPAC argumenta no tener dinero suficiente para mejorarlo: esta respuesta suena más a una justificación que a una realidad. Esto se debe a múltiples factores, el más importante y que no ha querido resolverse, al gasto excesivo en nómina. Por ejemplo, por cada 1000 habitantes tenemos 6 empleados del SAPAC, dato que, frente a otras ciudades del país que son más eficientes en el manejo de su sistema de agua potable, parece absurdo. Tan sólo en Aguascalientes, ciudad que logra el 80% del abasto continuo de agua, frente al 0.48% que logra Cuernavaca, existen 2 empleados por cada 1000 habitantes; lo que explica que cerca del 50% del presupuesto se ejecute en el pago de sueldos y pensiones.

 

Es urgente que, las autoridades responsables del manejo de la administración y dotación del recurso del agua en Cuernavaca cambien la forma en la que se atiende el problema y que, en la solución, en atención a la ciudadanía por la ausencia de respuestas, exista una permanente coordinación del Gobierno Federal y del Gobierno del Estado. Lo anterior debe estar alejado de cualquier tipo de interés político y electoral; por el contrario, debe privilegiarse la atención a los ciudadanos que muestran cada día mayor desesperación ante la indiferencia de las autoridades municipales. Incluso, existen colonias de Cuernavaca donde el enojo y la molestia social va en aumento cada día. Todo esto sin contar un problema alterno que es el de la contaminación por hidrocarburos en diferentes colonias de la ciudad que está afectando la salud de los habitantes. Con una atención adecuada y una buena administración, Cuernavaca abastecería a sus habitantes, además de poder ser parte de la solución en otros municipios que sufren los efectos del estiaje durante estas épocas de calor.

 

La administración municipal no debe ser un tema de colores ni de intereses personales; debe ser, en temas como el agua, una preocupación que inspire mejores prácticas burocráticas por parte de los presidentes municipales y una oportunidad para ganarse la confianza de la gente.

 

En Cuernavaca el problema puede resolverse, pero lamentablemente, el grupo que gobierna además de que no pueden, no quieren, no saben, ni les duele lo que está pasando, están más preocupados por las próximas elecciones que por atender a los ciudadanos.